****Creo personalmente que el conocimiento y la educación gratuita, debe ser un privilegio, y “enseñar es mi obligación social y moral”. **Todas las Publicaciones en este espacio son para enseñar y educar, para reflexionar, para promover el amor por el arte de la lectura , para profundizar e investigar en la cultura y progreso de la humanidad.
Son publicadas de forma gratuita y no generan ningún centavo de ganancia al autor del blog*
hago esta labor por agradecimiento al que sacrificó su vida en la cruz, por salvarme, y al servir a mi prójimo siento satisfacción espiritual grande.
Y porque creo profundamente que el día que viaje a conocer el rostro de mi SALVADOR JESUCRISTO, habré aprovechado el consejo que dice;
“Como sabios REDIMIENDO EL TIEMPO” Efesios 5.16
“Sabiamente..REDIMIENDO (RESCATANDO, INVIRTIENDO BIEN) ELTIEMPO” Colosenses 4.5
“Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo” Juan 5.17
“CONOCIENDO EL TIEMPO, que YA ES HORA DE LEVANTARNOS DEL SUEÑO” Romanos 13.11
Y sobre todo tengo presente en mi mente
“ Entre tanto que EL DÍA DURA, la noche viene, CUANDO NADIE PUEDE TRABAJAR” Juan 9.4
“EXAMINAD TODO, RETENED LO BUENO”
“Cada persona es responsable delante de Dios como lee
, como interpreta, como cree,
y como incorporará este conocimiento
a su vida espiritual”
**LIBRO MUY BORROSO**
EX BIBLIOTHECA CAR 1 TABORIS
STUDI ET VIGILANCIA
HISTORICAL MEDIDA LIBRARY
EL MUNDO INVISIBLE DE SATANÁS DESCUBIERTO
O UNA ELECCIÓN LA RECOPILACIÓN DE RELACIONES MODERNAS, QUE DEMUESTRAN EVIDENTEMENTE, CONTRA LOS ATEOS DE ESTA ÉPOCA, QUE EXISTEN DEMONIOS, ESPÍRITUS, VIDAS Y APARICIONES, A PARTIR DE REGISTROS AUTÉNTICOS Y TESTIMONIOS DE PERSONAS DE INDUDABLE VERACIDAD
A LO QUE AHORA SE AÑADE: ESA MARAVILLOSA HISTORIA DEL MAYOR WEIR Y SU HERMANA,
LAS BRUJAS BARGARRAN, PITTENWEEM, CALDER, ETC.
POR GEORGE SINCLAIR.
DIIFUNTO PROFESOR DE FILOSOFÍA DEL COLLEGE OF GLASGOW.
LONDRES:
IMPRESO PARA LIBRERÍAS.
James Clarke, Impresor,
1814
SATANÁS *SINCLAIR* 1-4
EL MUNDO INVISIBLE DE SATANÁS DESCUBIERTO.
Relación 1.—Sobre los problemas que Sir George Maxwell de Pollock tuvo con el Diablo y sus brujas.
Señor Pollock, 24 de junio de 1684
Te envío el relato verídico que mi padre me hizo escribir de su propia boca, el cual es el relato más fidedigno que puedo dar, ya sea sobre su propia experiencia, sobre mí o sobre lo que concierne a Janet Douglas, la primera descubridora de estas pinturas. Durante su estancia allí, ocurrieron algunas circunstancias menos importantes en la familia, que lo hicieron evidente. Que ella sabía lo que se hacía en lugares lejanos y entendía idiomas. Por ejemplo, cuando se leía un capítulo del Nuevo Testamento en griego, nos hacía comprender mediante señas el propósito (pues en ese momento era muda, ya fuera por causas reales o fingidas, es difícil determinarlo), y me relató con exactitud lo que hicimos a dos millas de distancia del lugar donde ella se encontraba, sin que yo supiera nada. Sigo siendo tu afectuoso amigo,
JOHN MAXWELL.
El 14 de octubre de 1676, mi padre fue sorprendido en Glasgow, durante la noche, con un fuerte y agudo ataque de fiebre. Al regresar a casa al día siguiente, quedó postrado en cama. El médico, temiendo una pleuresía y fiebre, le practicó una punción y, tras la administración de medicamentos, el ardor disminuyó. Permaneció durante siete semanas con un intenso dolor, principalmente en el costado derecho, aunque no estuvo postrado.
Había llegado a Pollocktown una joven muda, de procedencia desconocida, que llevaba allí cuatro semanas, pero que rara vez visitaba la casa de Sir George Maxwell, hasta que finalmente entabló mayor familiaridad y conversación con sus dos hijas. Al observar a Sir George enfermo y débil, decidió ir a verlas. Había una mujer cuyo hijo le había roto el huerto, y que lo había pinchado en los costados.
Y al ver a esta mujer un día en el salón de Pollock entre mucha gente, le aseguró a su hija que era ella; y al día siguiente, se lo contó al caballero. Que esta mujer (cuyo nombre era Janet Mathie, viuda de John Stewart, molinero en el molino de Shaw) había hecho un cuadro de cera con alfileres en los laterales, que se encontraba en su casa, en un agujero junto al fuego, ofreciéndose a llevárselo, siempre y cuando fuera acompañada de hombres para protegerla de la violencia. Al principio, apenas la entendieron, hasta que fue al armario de una de las damas, y trayendo un poco de cera de abeja, la dobló frente al fuego, mostrando las dimensiones de la cantidad seca del cuadro. Las damas no le dieron importancia, porque les pareció fabuloso; Sin embargo, sus dos sirvientes, Laurence Pollock y Andrew Martin, sabiendo cuánto amaba la muchacha a su amo y sabiendo que su vida corría peligro si no se encontraba el retrato, decidieron a toda costa comprobar si la información era verdadera o falsa; y por lo tanto, fueron con ella a la casa de Janet Mathie.
Uno de ellos se colocó a un lado del fuego y el otro al otro, mientras que, mientras tanto, la niña, que se acercaba rápidamente a Laurence Pollock, metió la mano en el agujero detrás del fuego y luego deslizó la efigie de cera que Andrew Martin llevaba debajo de su capa, la cual tenía dos alfileres, uno a cada lado, pero el del lado derecho era lo suficientemente largo como para atravesarlo por completo; el del lado izquierdo no era tan largo ni tan profundo. Al llevarle el cuadro a Pollock, Sir George, hijo de Janet Mathie, sin avisar a su padre, consiguió al día siguiente la orden de Lord Ross para que lo llevaran a prisión. Tras ser interrogada sobre el cuadro, y después de varios subterfugios, alegó: «Fue obra de la niña muda».
También se preguntó si Sir George o su esposa le habían dado alguna provocación para esta malicia. Pero era bien sabido que habían sido corteses con ella y, ante sus quejas, habían reprendido a algunos por difundir rumores negativos sobre su nombre, ya que no parecían suficientemente fundados como para condenarla. Solo el 14 de octubre, mencionado anteriormente, antes de que Sir George partiera a Glasgow, llamó ante sí a un sirviente de Pollocktown, que había dañado su huerto en la última cosecha, quien confesó el hecho y que Hugh Stewait, hijo de Janet Mathie, era su cómplice. Pero un testigo declaró que no se encontraba en Pollock, sino en Darnly. A lo que Sir George respondió: Espero poder alcanzarlo en Darnly. Esto fue todo lo que pudo considerarse una provocación para Mathie.
Mientras tanto, no se le causó ningún daño a su hijo, a quien Sir George, hasta el día de hoy, no conoce más que de rostro, pero le ha permitido vivir en casa de su madre durante toda su enfermedad, incluso desde su encarcelamiento. Mientras tanto, Mathie, que se mantuvo obstinada, fue registrada en busca de marcas insensibles ante el alguacil adjunto de Renfrew, y muchos testigos famosos, en Paisley, y se encontraron muchísimas en ella.
Tras el hallazgo de la figura de cera antes mencionada, la enfermedad de Sir George mejoró un poco, pero no de forma perceptible, pues estaba muy débil. Pero el 4 de enero siguiente, su enfermedad reapareció con tal violencia que, durante cuatro o cinco días, sus amigos y familiares no tuvieron mucha confianza en que estuviera vivo. Pero se quedaron aún más asombrados el 7 de enero, domingo, cuando recibieron un mensaje de la «niña muda», que se encontraba en Pollocktown, pero no pudo cruzar el río para llegar a casa, ya que estaba muy crecido en ese momento. En él, les decía que John Stewart, el hijo mayor de Mathie, había hecho cuatro días antes una efigie de arcilla para quitarle la vida a Sir George. Y cuando la llamaron, declaró, estaba en su casa, debajo del cojín, entre la paja.
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