Sábado, 26
de julio de 2025
“LA CAÑA CASCADA”
MI HISTORIA DE LOS DÍAS SÁBADOS
“No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare;**
“Y ASI SIRVIÓ ELLA TOCANDO LA FLAUTA EN
ADORACIÓN PARA DIOS …”“Pero ustedes cantarán con un corazón
alegre, como en la noche en que se celebra la
pascua; como el flautista que va al monte del Señor para honrar al Fuerte de Israel.”Isaias
30.29
“Si tocamos la flauta ustedes no bailan, y si cantamos canciones tristes
ustedes no lloran”.Mateo 11.17
7Mientras ellos se iban, comenzó
Jesús a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?*** 15El que tiene oídos para oír, oiga.
16 Mas ¿a qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros,
17diciendo: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no
lamentasteis.
18 Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen:
Demonio tiene.
19 Vino el Hijo del Hombre, que come y
bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón,
y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos.
Enamgelio de San Mateo
1 He aquí mi siervo***2 No
gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles.
3 No
quebrará la caña cascada, ni apagará el
pábilo que humeare;** y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.
9He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo
anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias.*** 18 Sordos, oíd, y vosotros,
ciegos, mirad para ver.
19¿Quién es ciego, sino mi siervo? ¿Quién es sordo, como mi mensajero que
envié? ¿Quién es ciego como mi escogido, y ciego como el siervo de Jehová,
20que ve muchas cosas y no advierte, que abre los oídos y no oye - libro del
profeta ISAÍAS
“LA CAÑA CASCADA”
MI HISTORIA DE LOS DÍAS SÁBADOS
El autor dedica esta historia al
PADRE ETERNO, A MI SAVADOR JESUCRISTO Y E.S.
Por el autor del blog - un apasionado
por la historia de antaño
Ciudad de Huehuetenango, sábado 26 de julio del año del Señor de 2025.
— ¡Ya sé lo que quiero ser cuando sea
grande!—gritaba a todo pulmón una pequeña plantita en el
juncal donde había nacido.—
—Dime, hijita de mi alma, tu propósito en esta vida—
—quiero que de mí, hagan una
esbelta flauta para alegrar las noches de fiesta en el
palacio del rey, y así alcanzar un nombre de fama, popularidad y abundante placer y riqueza a través de mi
música, melodía y belleza.
—Espero que así sea mijita—
Los habitantes del carrizal del
pantano soltaron las grandes carcajadas de burla.
—El palacio del rey, ¡Ja, ja, ja!—Mo tardará en ser engullida por algúna vaca o un asno que venga a pastar por aquí, ¡Ja, ja, ja
Pasaron los días y la plantita se
desarrollo en una lozana caña de carrizo, mientras tanto en una humilde choza, en algún lugar del
Israel, una hermosa mujer, de 30 años recordaba y su mente viajaba hacia el pasado 22 años, y revivía la escena donde
ella acababa de cumplir 8 años de edad y decía a su madre:
—Mami, cuando sea grande deseo
tocar flauta en hermosas melodías para
alabar a nuestro Dios—
—Dios te conceda ese noble propósito Zemira, mi bella hija—
Entretejiendo las circunstancias de la vida, que la mayoría de
veces no podemos controlar como nosotros quisiéramos que fuesen, se dio el hecho que un joven llamado Itzaj, decidió fabricarse una
flauta de carrizo, por lo que se dirigió al
carrizal. Estando en el lugar, con su afilado cuchillo cortó la primera
caña de carrizo, y casualidad o
destino, fue la caña que un tiempo atrás solía expresar su gran deseo de ser
instrumento musical.
¡Oh! desilusión al estar tallando el
pedazo de caña, y estando ya casi terminada la elaboración de la flauta el joven Itzaj,
ejerció presión más de la necesaria, y la caña se rajo en su punto más esencial, por lo que disgustado el
muchacho la tiro a la orilla del camino cercano. Diciendo;
— Espero que pase alguien pisando y aplastándote, pues eres un pedazo inútil de carrizo., ya no sirves ni para alimento del ganado—
— Acto seguido eligió otra caña para
fabricarse la flauta propuesta.
La caña empezó a lamentarse:
—De verdad que ya no sirvo, para nada. Mi vida está quebrada, inutilizada,
¿Donde quedaron mis sueños de ayer?—
¿En qué zarzal quedaron atrapadas mis
esperanzas?
En panorámica completa de 360 grados, conoceremos
que Zemira, a la edad de 12 perdió a sus padres, esto sucedió a causa de una
grave epidemia, por lo cual ella quedó a cargo de su abuela, la única pariente
que le quedaba, Tres años más tarde
quedaba completamente huérfana y desamparada.
Unos meses después ella iba una tarde a
traer agua a un manantial detrás de una colina, donde un extranjero de fiero
rostro le arrebato su inocencia de la forma más violenta. El infame criminal
huyo por el desierto, y la vida de la joven ya no fue igual.
A partir de ese momento las aguas de la
amargura fueron creciendo dentro de ella. La ira, el rencor y muchos lastres
más se fueron apoderando de su vida. El noble corazón que latía en ella, fue
dando paso a circunstancias graves.
Decidió establecerse en otro
lugar lejos de su casa.
Con el tiempo una falsa amiga, muy
sutilmente la introdujo en una casa
de placeres que recibía a los oficiales
romanos.
Pasó el tiempo, y así es como llegamos
a la escena del día, cuando Itzaj, al querer fabricar una flauta en el marisma,
cortó una caña, que por haberse rajado, decidió tirarla en el camino vecinal.
Al otro día, muy temprano pasó por allí
un grupo de doce hombres. Todos iban muy animados comentando acerca de los
sucesos acontecidos los días anteriores.
—Por eso te digo Felipe, que he venido a buscar lo que se había perdido, y
a dar vida eterna a quienes lo deseen,
así mismo a saciar el alma que suspira por su salvación. — “Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, Ahora
me levantaré, dice Jehová; Pondré en salvo al que por ello
suspira” .Salmos 12.5. ¡Yo mismo cuidaré a mis ovejas! Las
haré reposar. El Señor DIOS lo ha dicho así. 16 Buscaré a la perdida, iré por la descarriada, cuidaré de
la herida, fortaleceré a la enferma Ezequiel 34.15
— ¡Oh, Mira, a la
orilla del camino veo una caña que fue
desechada por la mano del hombre, y que no ha sido quebrada por alg{n buey o la rueda de una carreta, por favor, Felipe
ve, recógela y tráela a mí—
Luego el Señor guardo ese pedazo de carrizo desechado en
su alforja.
Dos horas más tarde, llegaron a un pueblo, y luego a una puerta de una lujosa
mansión. La fuerte mano derecha del Maestro, dio un fuerte aldabonazo en la
solida puerta de la casa.
Salió un criado y saludó de esta manera.
—Pasa Maestro, con toda tu comitiva. Mi amo os
espera—
Transcurrió un buen rato, y el mismo criado por órdenes del amo, los introdujo a una espaciosa
sala, donde se veía una larga mesa con viandas de toda clase.
A todo eso iba llegando ya la hora de la cena. El
dueño de la mansión era Simón el fariseo.
La puerta principal de la lujosa residencia del
fariseo permanecían abiertas, por lo que la noticia de que había llegado el
hombre de Nazareth, el Justo de Galilea, “el deseado de las naciones”, había
corrido como fuego entre el trigo maduro, y mucha gente habíase agolpado a las
afueras de la casa. Los más sagaces se
habían introducido al patio principal muy
cerca del aposento donde estaba el Señor Jesucristo, quien era el personaje que
había guardado la caña desechada en su alforja de viaje.
Las horas pasaban muy amenas,
agradables, con una hermosa luz de luna llena que iluminaba el patio, donde
grandes árboles de naranjos, melocotoneros, manzanas, granados e higueras,
brindaban a los hijos de Israel, los dulces frutos.
Fue entonces a la luz de la luna y el aroma de los
almendros en flor, y de los azahares de naranjos que sucedió uno de los hechos
más hermosos y conmovedores que las almas
más sensibles y tiernas pueden
recibir del inagotable manantial de la misericordia del Señor.
El hijo de Dios, sintió que unas
delicadas manos desataron las correas de cuero de sus sandalias, y luego
unos suaves labios estampaban los más
puros y suaves besos en sus pies. También percibió claramente como cayeron
gotas cálidas que brotaban de lo más profundo del corazón de una cordurita del rebaño de Israel que se
había extraviado. Los pies divinos fueron regados abundantemente del corazón de
aquella mujer y mientras lo hacía, la ira, el rencor,
la amargura, la codicia…todo iba siendo depositado a los pies de Cristo.
Simón el fariseo, su familia, y sus
amigos invitados al banquete, juntamente con muchos ojos curiosos y acusadores seguían ya la escena, y deseando en que iba a parar
todo esto.
“La pecadora” “la perdida del pueblo” lloraba y lloraba en silencio, y
vertía una cantidad grande de
perfume del nardo más puro que los hombres jamás hayan olido. Y la casa se llenaba de este
exquisito olor.
“La pecadora” que había desatado su abundante
cabellera negra del más puro azabache, sedoao y con aroma de rosas del valle de
Sarón, besaba una y otra vez los pies y los secaba con una ternura infinita mientras decía apenas en su susurro audible, pero que
claramente el Señor lo entendía en su espíritu.
“tu nombre es perfume derramado. ¡Ya
viene mi amado!
¡Ya escucho su voz!
Viene saltando sobre los montes,
viene saltando por las colinas.*** 1¡Mira! El
invierno ha pasado
y con él se han ido las lluvias.
12 Ya han brotado flores en el campo,
ya ha llegado el tiempo de cantar,
ya se escucha en nuestra tierra
el arrullo de las tórtolas.
13 Ya tiene higos la higuera,
y los viñedos esparcen su aroma.*** de tus labios
brota miel.
¡Miel y leche hay debajo de tu lengua!
¡Como fragancia del Líbano
es la fragancia de tu vestido!*** 3jardín donde brotan los granados
de frutos exquisitos;
jardín donde hay flores de alheña,
14 nardos y azafrán,
caña aromática y canela,
y toda clase de árboles de incienso,
de mirra y de áloe;
¡todas las mejores especias aromáticas!
15La fuente del jardín***2Yo dormía, pero no mi corazón.
Y oí que mi amado llamaba a la puerta:***
¡Aquí está ya, tras la
puerta,
asomándose a la ventana,
espiando a través de la reja!
***2 Yo dormía, pero no mi corazón.
—«¡Ábreme, amor mío;
hermanita,
palomita virginal!
¡Mi
cabeza está empapada de rocío!
¡El rocío nocturno me corre por el cabello!—
—«Ya me he quitado la ropa;
¡tendría que volver a vestirme!
Ya me he lavado los pies;
¡se me volverían a llenar de polvo!»
Y oí que mi amado llamaba a la puerta
Mi amado metió la mano por el agujero de la puerta.
¡Eso me conmovió profundamente!
Entonces me levanté para abrirle a mi
amado. De mis manos y mis dedos cayeron
gotitas de mirra sobre el pasador de la puerta.
¡Al oírlo hablar
sentí que me moría!
Abrí la puerta a mi amado,
pero él ya no estaba allí.
Lo busqué y no lo encontré,
lo llamé y no me respondió.*** 8Mujeres de Jerusalén,
si encuentran a mi amado,
prométanme decirle
que me estoy muriendo de amor.***
9 ¿Qué de especial tiene tu amado,
hermosa entre las hermosas?
¿Qué de especial tiene tu amado
que nos pides hacerte tal promesa?
—Mi amado es trigueño claro,
inconfundible entre miles de hombres.
Su cabeza es oro puro;
su cabello es ondulado
y también su cabello es negro
como el ala del cuervo;
12 sus ojos son dos palomas bañadas
en leche,
posadas junto a un estanque;
13 sus mejillas son amplios jardines
de fragantes flores.
Sus labios son rosas
por las que ruedan gotitas de mirra;
14 sus manos son abrazaderas de oro
cubiertas de topacios;
su cuerpo es pulido marfil
con incrustaciones de zafiros;
15sus piernas son columnas de mármol
afirmadas sobre bases de oro puro;
su aspecto es distinguido
como los cedros del Líbano;
16su paladar es dulcísimo.
¡Todo él es un encanto!
Así es mi amado,
así es el amor mío,
mujeres de Jerusalén.”
Jesucristo veía el corazón de esta
mujer, como se mira una flor en las aguas cristalinas de una fuente, y seguía
escuhando el alma de ella:
“Señor, Mi Señor, eres la rosa de
Sarón, el cordero de Dios, la esperanza de Israel. No soy digna de besar tu
frente y aun de tocar tus manos. Beso tus pies, derramo mi alma, mi
dolor…Mesías de Israel, no me desprecies, soy una pecadora, tu conociste mis
sueños de niña… He venido a ser una vasija rota, un vaso, un tiesto quebrantado, mi corazón está roto…”
39 Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que
es pecadora
Entonces Jesús dijo: Yo soy de quien está escrito: No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare;**
44Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta
mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado
mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.
45 No me diste beso; mas ésta, desde que entré,
no ha
cesado de besar mis pies.
46 No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido
con perfume mis pies.
47 Por lo cual te
digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas
aquel a quien se le perdona poco, poco ama.
48Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados.
49 Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron
a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados?
50 Pero él
dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Lucas Cap 7
—Señor, por favor quiero servirte, no
me eches delante de tu presencia, para ti nada hay imposible.
—Zemira, hija mía, oveja mía, has
vuelto al redil, ve y habla con las mujeres que me siguen, en especial con
Susana y Juana ellas te instruirán en la palabra y en el servicio. Nañana te daré algo que recogí esta mañana
cerca de un carrizal. Ten fe y paz.
“y revivía la escena donde ella
acababa de cumplir 8 años de edad y decía a su madre:
—Mami, cuando sea grande deseo
tocar flauta en hermosas melodías para
alabar a nuestro Dios—
—Dios te conceda ese noble propósito
Zemira, mi bella hija—
“Y ASI SIRVIÓ ELLA TOCANDO LA FLAUTA EN
ADORACIÓN PARA DIOS …”
“Aconteció
después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del
reino de Dios, y los doce con él, 2 y
algunas mujeres