UN GUSANO CON IDEAS
Domingo, 17 de agosto de 2025
ENCUENTRA Y UTILIZA TU PODER INTERIOR
EMMET FOX
AUTOR DEL SERMON DEL MONTE
La lección más importante que los seres humanos hemos tenido que aprender. Todos conocen su historia. Es una hermosa mariposa ahora, pero no siempre fue una mariposa.
No, de hecho. Empezó su vida, y vivió lo que le pareció muchísimo tiempo, como un gusano —y tampoco un tipo de gusano muy importante—, lo que llamamos la humilde oruga.
Ahora bien, la vida de una oruga es tristemente restringida; de hecho, podría considerarse el símbolo mismo de la restricción.
Vive en una hoja verde del bosque, y eso es prácticamente todo lo que conoce.
Entonces, un día, algo sucede.
La pequeña oruga siente ciertas extrañas inquietudes en su interior. La vieja hoja verde, por alguna razón, ya no le parece suficiente. Empieza a sentirse insatisfecha. Se vuelve malhumorado y descontento, pero —y este es el punto crucial— es un descontento divino. No se limita a quejarse y quejarse con las demás orugas, diciendo:
«La naturaleza está mal».
«Odio esta vida». «Nunca podré ser más que un gusano».
«Ojalá nunca hubiera nacido».
No, está descontento, pero es un descontento divino
Siente la necesidad de una vida más grande, más bella y más interesante.
Su instinto le dice que donde hay verdadero deseo debe haber satisfacción, porque
«donde hay voluntad, hay un camino».
Y así sucede lo maravilloso.
Gradualmente, el gusano desaparece y emerge la mariposa, hermosa, grácil, ahora dotada de alas, y en lugar de arrastrarse sobre una hoja restringida, se eleva justo por encima de... árboles, justo encima del bosque mismo: libres, sin restricciones, libres para ir a donde quieran, ver el mundo, disfrutar del sol y, de hecho, ser su propio Ser Verdadero: la libertad
y la maravilla que Dios quiso que fuera
¡Oh, la mariposa me enseña mucho.!
. Ahora bien, esta maravillosa historia pretende ser la historia de cada alma humana.
Depende de ti desarrollar tus alas mediante el uso científico de la imaginación creativa para que puedas volar hacia el deseo de tu corazón.
Domingo, 1 de febrero de 2026
LA ENSEÑANZA DE LA MARIPOSA Y LA FLOR
Por el autor del blog
Eran las 11.40 de la mañana de este martes, 6 de Enero del año 2026, cuando subí a la terraza de mi casa.
Vi venir una pequeña mariposa de color blanco, que vino a posarse encima de una planta nacida por “casualidad” en la terraza.
Es una planta que yo no sembré. Es una vara delgada y flexible. Mide aproximadamente 1.75 de altura. En la parte de arriba a semejanza de un candelero, surgen unas 4 varitas de de unos 12 cts. De esas cuatro varitas nacen otras 15 diminutas que miden unos 5 cms. Y allí brotan unas florecitas de color amarillo.
La mariposa vino a posarse sobre una de las flores amarillas, y evidentemente comenzó a succionar el néctar que contiene la flor, luego voló hacia una segunda flor, y después a la tercera.
La escena fue muy significativa, conmovedora, inspiradora, y reveladora para mí.
Una mariposa que anda en busca de su alimento, y lo encuentra, en el lugar menos imaginado. No encuentra su alimento de ese momento, en un bosque, en una montaña, en un gran campo cultivado. Ni siquiera en un jardín de rosas, de margaritas, de flores cultivadas laboriosamente por mano de un agricultor, o jardinero.
Encuentra el néctar que sustenta su vida, en las pequeñas flores de una planta silvestre, “despreciada”, que nació por “casualidad”, traída su semilla indudablemente por el viento, y que necesitó tan solamente una pequeñísima y escasa porción de tierra sobre un rincón de una terraza, para brotar, y aferrarse a la vida.
Una planta silvestre que no fue regada por mi mano, solamente por el agua de la lluvia. Sin embargo esto no fue excusa para elevarse, para buscar una altura, un propósito, para brindar 15 flores o más, para el cielo, nació para dar, no para pedir.
Y he aquí, viene una mariposa a beber del néctar de sus flores.
Había un propósito en la vida de esta planta. Alimentar y nutrir, entre otras cosas, a un ser alado, una mariposa que después elevó sus las y voló, voló hacia el cielo azul, libre, siguiendo su camino…
En ese momento recordé 3 cosas. (1) Una mariposa blanca, que debajo de sus alas tenía el número 88 en color rojo, que volaba en las afueras de la escuela, donde yo daba clases, en la montaña de un lugar alejado, precisamente en el año 1988. (2) Una pequeñita ave, que revoloteaba en tiempos del covid, en la acera, enfrente de una tienda , donde venden todavía, periquitas australianas, y había alimento regado en la acera.
La pequeñita ave, volaba y se alimentaba de esos granos desperdigados en la acera. (3) Vino a mi mente, algo que tenía olvidado por completo, la historia que escribí un 6 de Enero del año 2021.
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