*Creo personalmente que el conocimiento y la educación gratuita, debe ser un privilegio, y “enseñar es mi obligación social y moral”. **Todas las Publicaciones en este espacio son para enseñar y educar * a la humanidad, y en especial al pueblo hispanamericano.
*y no generan ningún centavo de ganancia al autor del blog*
mas que solo un agradecimiento al que sacrificó su vida en la cruz, por salvarme, y experimento satisfacción espiritual de hacerlo para mi prójimo
"LOS ITALIANOS OS SALUDAN" (HEBREOS 13:24).
HÉROES DE LA FE EN LA ITALIA MODERNA
BOCETOS A PLUMA BASADOS EN HECHOS REALES
TOMADOS DE FUENTES ORIGINALES DE INFORMACIÓN.
(CON DIECISÉIS ILUSTRACIONES.)
POR J. S. ANDERSON,
FLORENCIA
Introducción
En cada rama del estudio nos encontramos con personajes famosos: italianos como Dante, Rafael, Miguel Ángel, Verdi, Galileo, Vespucci, Cavour y Garibaldi, por nombrar solo algunos de la larga lista de otros poetas, pintores, escultores, músicos, astrónomos, navegantes, estadistas y héroes italianos.
Pero aquí vamos a elevarnos a una esfera aún más elevada: la de la fe.
A continuación, presentamos algunos esbozos del testimonio del Evangelio en Italia, seleccionados de la mayor diversidad posible, y representativos, con el fin de ilustrar los diversos aspectos de la vida y el testimonio cristianos en esa tierra, y para que resulten interesantes y útiles para quienes trabajan en diferentes ámbitos.
¡Qué lista de testigos del Evangelio en Italia se podría compilar! ¡Cuántos volúmenes se podrían escribir sobre sus conversiones, persecuciones, sufrimientos y victorias!
Estos breves esbozos son reales, tomados de las fuentes originales de información. No están escritas con espíritu partidista ni pretenden ser un arma ofensiva contra Roma.
En la misma narración de este testimonio evangélico, inevitablemente se introduce un cierto elemento de protesta contra el error y la opresión, pero nuestro esfuerzo ha sido mantenerlo dentro de los límites de las narraciones. Siempre hemos sentido un sincero respeto por quienes, con la misma sinceridad, discrepaban de nosotros. II INTRODUCCIÓN.
Y recordamos desde el principio que los testigos de Cristo en Italia, de quienes ahora escribimos, eran católicos romanos devotos que protestaron sinceramente contra la fe protestante evangélica. Su protesta era sincera; según su perspectiva, eran protestantes, aunque odiaban el nombre mismo.
No fueron indiferentes ni desobedientes a la visión celestial» (Hechos 26:19); y Cristo cumplió en ellos su promesa: «Si alguno quiere hacer su voluntad, conocerá si la enseñanza es de Dios» (Juan 7:17).
Desde la época apostólica hasta la nuestra, Dios tuvo estos testigos en Italia.
El Nuevo Testamento Las Escrituras mencionan a muchos cristianos italianos entre los primeros discípulos.
Aparecen más tarde entre los «padres» de la Iglesia. En la Edad Media, su testimonio fue brillante.
Los primeros valdenses /7Vaudois// llevaron la antorcha del Evangelio, y durante la Reforma, cientos de creyentes italianos adoraron a Dios en espíritu y en verdad. La Inquisición los convirtió en el objetivo principal de su persecución mortal.
Hoy, una Italia unificada, liberada del poder temporal papal, concede libertad religiosa a todos, y desde los Alpes hasta Sicilia hay muchas iglesias cristianas italianas que ofrecen a su único Señor las alabanzas de los corazones y las vidas redimidas.
HÉROES DE LA FE EN LA ITALIA MODERNA.
CONDE GUICCIARDINI:
EL NOBLE CRISTIANO ITALIANO.
«Buen gobierno es aquel que con toda diligencia busca el bien común, guiando a los hombres a la virtud y a una vida virtuosa, y sobre todo, al culto divino».—Savonarola
Si bien la Sagrada Escritura declara y la historia prueba que «no muchos nobles» de la tierra son contados en el alto llamamiento del Cielo (1 Corintios 1:26), hay algunas excepciones brillantes y benditas, y este breve esbozo muestra una de ellas.
La ola de bendición espiritual que recorrió Inglaterra a mediados del siglo pasado, fue notable por la forma en que alcanzó a las clases más altas, llevando a muchos de ellos a convertirse en fieles seguidores de Aquel que es «manso y humilde de corazón» (Mateo 11:29).
El nombre Guicciardini es familiar para el lector de historia italiana, y nadie ha visitado la hermosa ciudad del arte italiano sin pasear por sus calles y pasar por el palacio que lleva este famoso apellido italiano.
El conde Guicciardini nació en ese palacio el 21 de julio de 1808.
Recibió la educación más alta posible y tuvo como compañero de estudios al futuro Gran Duque de Toscana.
Cuando el joven conde cumplió veinticinco años, en 1833, una ola de progreso impulsada por Leopoldo II para promover un nivel educativo más elevado que el que prevalecía en Toscana, llamó a su amigo el conde Guicciardini para que se encargara de la organización de un mejor sistema educativo.
No fue tarea fácil. El joven noble pronto descubrió que necesitaría formar una nueva clase de maestros y prestar especial atención al aspecto moral del arte de enseñar.
Faltaban libros sobre el tema, y el conde Guicciardini buscaba un libro de texto adecuado, cuando un día se encontró con un conocido amigo literato. Le preguntó si podía recomendarle algún buen libro moral sobre el arte de enseñar. Tras reflexionar un poco, su amigo exclamó: «Toma el Evangelio».
La abrupta recomendación no pasó desapercibida para el Conde, quien examinó su valiosa biblioteca, pero no encontró ningún ejemplar de la Biblia en italiano.
Sin embargo, tenía la Vulgata latina y comenzó a leerla como una fuente adecuada de la cual al menos podría traducir algún pasaje útil sobre el tema de su búsqueda. Con este objetivo en mente, leyó día tras día:
«¡Oh, la profundidad de las riquezas, tanto de la sabiduría como del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios y sus caminos, inescrutables!». (Rom. xi. 33).
Mientras el conde Guicciardini examinaba la Vulgata, comenzó a descubrir varias diferencias importantes entre esta y su Iglesia, y sus estudios se perdieron entre las modas y las investigaciones espirituales.
Con este estado de ánimo, un día se disponía a salir a dar un paseo.
Bajaba la magnífica escalera de su *NOBLE CRISTIANO.* palacio cuando observó al cuidador abajo, leyendo un libro que había escondido apresuradamente al acercarse el noble.
Lleno de curiosidad, casi sospechando, el conde informó a su sirviente que había notado su sorprendente acción y le pidió una explicación. Rogándoles a sus amos que guardaran el secreto, confesó que el misterioso volumen era la Biblia italiana y se la entregó al conde
. —¿Pero la entiendes? —preguntó
. —Sí, algo —respondió el humilde sirviente.
—Bien, tómala y vuelve. «Arriba conmigo».
El conde Guicciardini y su sirviente pronto fueron encerrados en una habitación del palacio, leyendo y meditando juntos sobre la Palabra de Dios, y esto continuó diariamente durante algún tiempo.
Un día, entablaron una animada discusión sobre cierto pasaje, que solo terminó cuando el conde le dijo a su sirviente: «Bueno, vámonos». «Salgamos a tomar aire fresco; quizás con más calma lo entendamos mejor».
Dicho esto, salieron juntos del palacio, y la manera familiar en que el conde Guicciardini caminaba y conversaba con su sirviente fue observada y causó muchos comentarios en los alrededores, donde el noble era tan conocido y estimado por todos.
Mientras la verdad del Evangelio maduraba en su mente, un día el conde Guicciardini le estaba contando lo que creía y llegó a profesar su fe en la comunión de los santos.
De repente se detuvo y se preguntó:
—«¿Quiénes son estos?». ¡Santos en cuya comunión creo! Deben ser santos en la tierra.—
*Creo personalmente que el conocimiento y la educación gratuita, debe ser un privilegio, y “enseñar es mi obligación social y moral”. **Todas las Publicaciones en este espacio son para enseñar y educar * a la humanidad, y en especial al pueblo hispanamericano.
*y no generan ningún centavo de ganancia al autor del blog*
mas que solo un agradecimiento al que sacrificó su vida en la cruz, por salvarme; y yo experimento satisfacción espiritual de hacerlo para mi prójimo
"LOS ITALIANOS OS SALUDAN" (HEBREOS 13:24).
HÉROES DE LA FE EN LA ITALIA MODERNA
BOCETOS A PLUMA BASADOS EN HECHOS REALES
TOMADOS DE FUENTES ORIGINALES DE INFORMACIÓN.
(CON DIECISÉIS ILUSTRACIONES.)
POR J. S. ANDERSON,
FLORENCIA
CONDE EVANGÉLICO ITALIANO GUICCIARDINI *ANDERSON* 12-18
Pocos días después, el conde Guicciardini encontró su todo en Cristo, y su conversión y testimonio lo demostraron. Se regocijó al saber que Cristo le había hecho sabiduría de Dios, justicia, santificación y redención; y ahora glorificaba, ya no en su propia justicia, sino en el Señor (1 Corintios 1:30).
El Gran Duque se encontraba ahora completamente bajo el poder de los jesuitas, y consintió en el decidido esfuerzo propuesto por su gobierno para la supresión de cualquier actividad o culto evangélico en la Toscana.
En enero de 1851, se prohibieron los servicios religiosos que se celebraban en italiano en la Iglesia Suiza, y ciento veinte personas que habían asistido a ellos recibieron una notificación, bajo pena de prisión, para que dejaran de frecuentar estas o cualquier otra reunión evangélica pública o privada, mientras que se le enviaba una prohibición especial al conde Guicciardini.
Con toda la nobleza de su carácter, el Conde resentía esta acción tiránica del Gobierno toscano, e informó a las autoridades que, si insistían en ello, se vería obligado a exiliarse voluntariamente. Este sacrificio estaba dispuesto a hacerlo.
El 3 de mayo de 1851, lo que él creía que era la víspera de su partida, escribió a sus pocos hermanos cristianos la siguiente carta, que se considera uno de los documentos más nobles en la historia del testimonio evangélico italiano. La hemos traducido del italiano original y la presentamos íntegramente a nuestros lectores, seguros de que la encontrarán un testimonio evangélico franco y claro que no requiere comentarios:
«Queridos hermanos en el Señor Jesucristo: Hace ya dos años que he estado con algunos de ustedes, escudriñando y meditando en las Sagradas Escrituras para conocer y obtener, mediante la oración, la fe que salva en Jesucristo nuestro Señor.
La mayoría de ustedes se han ido uniendo poco a poco a nuestras reuniones, sin invitación alguna, sino impulsados por la voluntad divina a buscar la verdad. Así pues, no rechazamos el llamado de Dios, y por su misericordia hemos visto su obra en el crecimiento y la prosperidad de nuestras congregaciones, que han abundado en la gracia y la paz del Señor Jesús.» Pero los poderes y gobiernos superiores a menudo se oponen al Señor, quien, aunque es más poderoso, a veces permite que sus siervos pasen por aflicciones para que su fe sea probada, su santo nombre sea confesado ante los hombres y la gloria le sea dada (Hechos 4:1-31; vv. 17-42; 1 Pedro 4:12-16).
Por lo tanto, no debemos sorprendernos si actualmente somos objeto de persecución, si se nos impide predicar y enseñar el Evangelio, y si la Biblia misma no puede estar en manos de todos.
Entre muchos de nuestros conciudadanos, ustedes sabe que yo también fui sometido a este tipo de nueva investigación, que pretende atar a personas y conciencias.
Pero como ante Dios, y en mi posición social, no creo que sea mi deber someterme a ella, he decidido más bien abandonar voluntariamente este desdichado país, y recuperar así mi libertad de acción y cumplir con mis deberes, y los sentimientos de mi conciencia.
Y Sabiendo cuán profundamente se ha interesado en mí, por gratitud y correspondiendo a su simpatía, me complace dejarle esta carta de despedida. A ustedes, que más que nadie, conocen los secretos de mi corazón, debido a los lazos comunes en nuestro Señor, me complace decirles unas palabras y llamarlos testigos de la intolerancia del romanismo y el despotismo que me han llevado, al duro camino de abandonar mi querido, país, mientras aún tengo y puedo tener la convicción de que no he perjudicado a nadie; que ciertamente no he tomado nada de nadie; he respetado las leyes; he dado ejemplo de obediencia a las autoridades.
He hablado de aquel Sacrificio cuya sangre fue derramada para la remisión de los pecados. No me he avergonzado de actuar conforme a la voluntad de Dios, aun cuando la corriente de los tiempos desviaba a la mayoría del camino correcto.
Nunca he ambicionado riquezas ni honores. No les he ofrecido plata ni oro, ni promesas de ningún tipo para atraerlos a la fe en Jesucristo. Así pues, al dejar este mundo, al abandonar todo interés mundano, los dulces lazos familiares, el consuelo de la amistad y las santas conversaciones que he tenido con ustedes, siento que estoy bajo la protección y el poder de mi Dios. Gozo de la paz de conciencia y de la seguridad de la vida eterna, no porque sea digno de ella, sino porque Cristo es la resurrección y la vida (Juan 11:25).
Para el consuelo de los que permanecen, permítanme CRISTIAN NOBLEMAN exhortarles a tener la seguridad de que el Señor estará con ustedes en el futuro y les dará, en el futuro, como les ha dado en el pasado, los medios para edificarse y afirmarse en las santas verdades; y en esto pueden confiar, recordando que Cristo mismo es el Buen Pastor, que dio su vida por sus ovejas, y que las alimentará continuamente con su divina palabra (Salmo 23; Juan 10:1-29).
En estos tiempos difíciles, sin embargo, en los que el mundo se extravía con tantas vanas especulaciones, les aconsejo que en materia de fe y conciencia, nunca pongan su confianza en ningún individuo ni en ningún grupo de personas: el Señor Jesús es nuestro único Mediador, nuestro único Sumo Sacerdote, nuestro único Maestro (1 Corintios 3:3-7).
«No depositen su confianza en ninguna iglesia en particular; busquen más bien pertenecer a la única Iglesia verdadera, la invisible, la asamblea de los elegidos, los redimidos, los verdaderos y fieles creyentes en espíritu y en verdad, sabiendo que solo Jesús es nuestra sabiduría, justicia, santificación y redención (1 Corintios 1:30).
Escudriñen las Escrituras, la Palabra de Dios, toda la Biblia, y especialmente el Nuevo Testamento, para ser instruidos y corregidos por ellas (2 Timoteo 3:16; Juan 5:39; 1 Tesalonicenses 5:21; 1 Pedro 3:15; Hebreos 15:4; Santiago 1:25). Oren al Señor. La oración de fe lo puede todo (Marcos 11:24; Mateo 7:7-11; 17:20; 1 Timoteo 2:1). No es necesario ir a la iglesia para orar o adorar al Señor.
Cuando desees 16 CONDE GUICCIARDINI: orar, entra en tu habitación. Donde dos o tres se reúnen en el nombre del Señor, allí está él presente y escucha (Mateo 6:6, 18, 19, 20).
Recuerden la muerte del Señor al partir el pan y beber el vino (1 Corintios 11:26). De esta manera demostrarás tu fe en Él, sacrificio ofrecido una vez para siempre y que no necesita renovarse porque fue perfecto y completo (Hebreos 9:24-28; 10:10, 12).
Ve de casa en casa a partir el pan. Así lo hicieron todos los fieles, todos los discípulos en tiempos apostólicos.
Para ello, no se necesita adorno ni ceremonia, ni personas especiales. Es bueno saber esto en tiempos de dificultad y persecución como estos, en los que a la verdadera Iglesia no se le permite tener una organización externa.
Todos los fieles son sacerdotes para el Señor, pudiendo todos los hermanos entrar en el santuario, edificados juntos para ser un santo sacerdocio, pues Jesucristo nos hizo sacerdotes para Dios (Hebreos 10:19; 1 Pedro 2:9; Apocalipsis 1:6).
El Señor manifestará entonces en la asamblea de los fieles sus diversos dones y ministerios; y la Iglesia (no el papa ni ninguna jerarquía) reconocerá los dones del Espíritu y los diferentes ministerios, probando los espíritus por la Palabra, como está expresamente ordenado (1 Corintios 12; Efesios 4:11-13). Y que nadie sea indiferente en la búsqueda de estos su propia salvación. En el último día, Dios pedirá cuentas a los administradores. Eso no incluye al ministro, al confesor, al obispo ni al Papa: cada uno será juzgado por sí mismo.
Por lo tanto, que cada uno se examine a sí mismo si es un verdadero cristiano. Si es realmente miembro de Cristo, lavado en su preciosa sangre.
Ser acusado y excomulgado por los hombres es de poca importancia; lo que importa es estar unido al Señor, rociado con la sangre del Cordero y ser hallado fiel.
Sí, es bueno que nos excomulguemos y nos separemos de los incrédulos, para no participar en su pecado ni aprobarlo ni siquiera con nuestra presencia en lo que ellos hacen (2 Corintios 5:10; 2 Tesalonicenses 3:14; 2 Corintios 6:14-18; Efesios 5:11).
No serás avergonzado. Si es posible, en cuanto dependa de ti, vive en paz con todos. Procura hacer lo bueno delante de todos. No te dejes vencer por el mal, sino vence el mal con el bien. Sométete a las autoridades superiores, pues es necesario que así sea (Rom. 12. 18-21; 13 1); recordando, sin embargo, no sacrificar jamás la conciencia iluminada por la Palabra de Dios, y que en muchas circunstancias será correcto obedecer a Dios antes que a los hombres, como ya sabes (Hechos 5. 29).
Salgo de este país encomendándote a Dios y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para edificarte y darte una herencia entre todos los santificados.
Ora por mí. Me voy a una tierra lejana, buscando en el Señor la guía para saber dónde establecerme. Quizás no nos volvamos a ver en este mundo, pero estaremos unidos en la vida futura, cuando podamos ver a nuestro Dios cara a cara, sin velo alguno, cuando el Cordero nos conduzca a fuentes vivas de agua, cuando Dios enjugará toda lágrima de nuestros ojos (Rev.*//Apoc.// 7:17). A Él sea la bendición, el honor y la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Que el amor de Dios, el Padre, la gracia del Señor Jesús y la comunión del Espíritu Santo estén con todos ustedes. Amén. Su hermano en el Señor,
P. GUICCIARDINI
*** Sábado, 7 de diciembre de 2024
MI HISTORIA DE LOS DÍAS SABADOS *
EL “LOBO VAUDOISS”*
7-12-24
MI HISTORIA DE LOS DÍAS SABADOS
Sábado, 7 DE DICIEMBRE DEL AÑO DEL SEÑOR DE 2024
El autor dedica esta historia al PADRE ETERNO, A MI SAVADOR JESUCRISTO Y E.S.
Por el autor del blog - un apasionado por la historia de antaño
—¡Amor mío!, Debemos escapar de e inmediato. Las tropas del gobernador se dirigen hacia la aldea cercana . Traen la orden de arrasarla a sangre y fuego—
Estas fueron las angustiosas palabras que Anne, escucho de labios de su angustiado esposo.
—¡Esperaba este momento! Tengo preparada una pequeña maleta y el zurrón con un poco de leche, queso y pan, huyamos antes que sea demasiado tarde—
Anne tomó de la mano a su pequeño hijo Samuel, en tanto que Johan, echo sobre sus hombres una maleta ya preparada, el zurrón y una que otra cosa a la mano.
Así esta pequeña familia huyo hacia el denso bosque.
Pero, ¿Quiénes eran y que atroz crimen habían cometido ante los ojos de las autoridades para ser acosados de manera cruel y vengativa?
Su principal delito era poseer como una de sus más valiosas posesiones una Biblia, en la cual leían familiar y fielmente durante las horas de la noche, antes del descanso.
En ella habían aprendido que había un solo Dios, y un único mediador entre ellos y el creador, y este se llamaba Jesucristo.
Igualmente no creían en los poderes e intercesión de ningún santo o virgen, y en ninguna manera postrarse ante tales imágenes. No creían en la autoridad del Papa , confesaban plenamente que no necesitaban de sacerdotes instituidos según ritos humanos, por la razón de que el libro de Hebreos en el Nuevo Testamento, decía claramente que el Sumo sacerdote se llamaba Cristo, y que él se sentó a la diestra del Padre .Celestial.
También creían firmemente que para acercarse a Cristo, ya no había absoluta necesidad de contar con intercesores, como santos y vírgenes, ni sacerdotes, que cada día introdujeran a los creyentes a La presencia del Padre.
La epístola a los hebreos declaraba tajantemente que Jesucristo había ofrecido una sola vez y para siempre un sacrificio expiatorio tan perfecto y sublime como lo era su propio cuerpo.
Y sin embargo los humanos insistían o enseñaban que nuevamente había que presentar diariamente los mismos ritos para entrar al trono de Dios, y estos afirmaban que solamente una casta especial podía hacerlo , después de muchos estudios filosóficos hechos en universidades eclesiásticas y basados en la tradición, no en la Biblia. y además en un lenguaje no comprendido por el vulgo.
Johan y Anne, sabían en sus corazones, que bastaba plenamente, el arrodillarse ante el Eterno Creador la catedral de la misma naturaleza circundante, con adorno de árboles frondosos y flores de exquisita fragancia. Resonaban en sus oídos e impresas en sus conciencias las divinas palabras que una vez dirigiese el Maestro de maestros a su atenta oyente:
1 —Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.
22Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque
la salvación viene de los judíos.
23Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el
Padre tales adoradores busca que le adoren.—Juan Cap. 4
Tales creencias y enseñanzas ponían fuera de sí, y en un estado de hirviente cólera a sus antagonistas religiosos que buscaron muchísimas maneras de silenciar sus voces, por medio de crueles y violentas cruzadas y guerras.
Fueron siete días de camino, que hicieron esta familia hasta que llegaron al valle de Vigezzo , en el Piamonte, cerca de los Alpes Suizos. Un bosque de inmensos arces, robles, castaños y hayas. Innumerables alfombras de flores de hermosos colores dieronles la bienvenida.
En este paraíso del Piamonte, El niño Samuel creció en fortaleza física y enseñanza espiritual bajo los sabios preceptos dados por su padre y amorosos consejos de su noble madre.
Siendo niño y adolescente solía recorrer las montañas, donde aprendió a convivir con las criaturas del bosque. Un día encontró un tierno lobezno, de la manada de lobos itálicos; que acababa de perder a sus padres, por lo que él lo llevo a casa, y con los cuidados necesarios creció muy manso y con gran afecto hacia el muchacho.
Tanto fue el apego de ambos, que el lobo seguía a todas partes al joven Samuel,por lo que en las aldeas circunvecinas dieron en llamarlo, “El lobo lolardo” o “ El lobo albigense”, El lobo “Vaudoiss”
Pasaron los años y el joven tomó por esposa a una doncella piamontesa llamada Elizabetha, con quien formó una hermosa familia, y luego el "lobo Vaudoiss , fue un noble guía espiritual para las demás familias del valle.
2Por tanto, Jesús es hecho fiador de
un mejor pacto.
23Y los otros sacerdotes llegaron a ser
muchos, debido a que por la muerte no podían continuar;
24mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable;
25por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
26Porque tal sumo sacerdote nos
convenía: santo, inocente, sin mancha,
apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;
27que no tiene necesidad cada día, como aquellos
sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y
luego por los del pueblo; porque
esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.
28Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra
del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.
Porque todo sumo sacerdote está
constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que
también éste tenga algo que ofrecer.
4Así que, si estuviese sobre la tierra,
ni siquiera sería sacerdote,
habiendo aún sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley;
5los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como
se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira,
haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte.
6Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor
pacto, establecido sobre mejores promesas
0En esa voluntad somos santificados
mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
11Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;
12pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de
Dios,
4porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.
15Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho:
19Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar
Santísimo por la sangre de Jesucristo,
20por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su
carne,
21y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,
22acerquémonos con corazón sincero Citas del libro de los Hebreos-Nuevo Testamento-
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