NOTA DEL AUTOR DEL BLOG: En estos libros sobre astronomía, en algunos se mencionan los signos del zodiaco. Aclaro que la Biblia condena el poner la fe en la consulta de la guía del horóscopo. La Biblia aborrece este tipo de dependencia, y como cristianos verdaderos no debemos caer en consultar la astrología //El zodiaco y no llevar sus signos//
Sin embargo hay un misterio en la cual el Creador dejó estampada alguna revelación primigenia en los cielos, como testimonio a la humanidad pagana de la verdad de Cristo. Recordemos la estrella que guió a los paganos hacia el pesebre de Belén.
Es decir, debemos, sin caer en la trampa del horóscopo pagano y la consulta de los signos del zodiaco, reconocer que en el firmamento hay una evidencia como testimonio y testigo , para que la humanidad antigua, no tenga excusa ante el tribunal de Dios, que no sabían de un Creador y sus leyes justas y eternas y la venida de Jesucristo.
Cada cristiano genuino sabe lo que es verdad en su corazón y con la guía de la Sagrada Escritura de la Biblia, enfatizó:
EXAMINAD TODO, RETENED LO BUENO”
“Cada persona ejercita su mente delante de Dios como lee,
como interpreta, como cree,
y como incorporará este conocimiento
a su vida espiritual”
Me considero un tipo de investigador y “arqueólogo”, no en su campo físico, sino en su dimensión espiritual, e intelectual.; dedicado al deleite de redescubrir, “desenterrar” en la literatura antigua, monumentos, pluralidad del arte, y objetos de la antigüedad , entrelazados con la historia, la literatura , la poesía, la ciencia todo esto en profunda relación con la Biblia
***Fundamentado en el derecho de investigación y libre conciencia universal inherente a todo ser humano, y para alimentar mi espíritu, realizo y comparto estas labores, poniendo al servicio el fruto de mis facultades del más puro intelecto de mi ser.
**Todas las Publicaciones en este espacio, para reflexionar, para promover el amor por el arte de la lectura , enseñar, para profundizar e investigar en la cultura y progreso de la humanidad.
Son publicadas de forma gratuita y no generan ningún centavo de ganancia al autor del blog*
hago esta labor por agradecimiento al que sacrificó su vida en la cruz, por salvarme, y al servir a mi prójimo siento satisfacción espiritual grande.
Y porque creo profundamente que el día que viaje a conocer el rostro de mi SALVADOR JESUCRISTO, habré aprovechado el consejo que dice;
“Como sabios REDIMIENDO EL TIEMPO” Efesios 5.16
“Sabiamente..REDIMIENDO (RESCATANDO, INVIRTIENDO BIEN) ELTIEMPO” Colosenses 4.5
“EXAMINAD TODO, RETENED LO BUENO”
“Cada persona ejercita su mente delante de Dios como lee,
como interpreta, como cree,
y como incorporará este conocimiento
a su vida espiritual”
EL SÁNSCRITO, LOS MITOS GRIEGOS
Y LA BIBLIA
La mente incrédula cree que Moisés copió en la Biblia algunos de los mitos babilónicos, persas y griegos. Al contrario, yo creo con convicción inalterable y grande, que los mitos babilónicos, persas y griegos, proceden de la verdad establecida en la Biblia. ¿Cómo es posible esto?
Es por este motivo y tema de estudio, que hoy inicio una emocionante búsqueda para confirmar aún más la verdad bíblica-
Los intelectuales del siglo XIX dieron a conocer que la cultura europea, mayormente la inglesa y alemana, tuvo un origen en la cultura aria, proveniente de la india. Dieron a conocer igualmente que el idioma inglés (alemán.) proviene del sanscrito.
Por este motivo inició en la medida de lo posible en este día, una fascinante búsqueda, investigando sobre el idioma sanscrito, y los escritos sagrados del zoroastrismo, es decir los persas, también de los hindúes antiguos, y de los babilónicos.
Esto lo hago, no por qué yo crea que allí está la verdad, sino porque me ayudará mas a entender y dejar ver que la humanidad y los lenguajes tienen un origen común, tal y como lo establece y lo deja bien claro, el libro de la Verdad, mejor conocido como la Sagrada Biblia. Ese libro tan despreciado, ridiculizado, aborrecido, perseguido, calumniado, odiado, ignorado…pero también para millones, tan amado, tan hermoso, tan brillante como el sol, tan puro y refrescante como el agua clara del arroyo que desciende por laderas de la alta montaña.
“Los lenguajes tienen un origen común, tal y como lo establece y lo deja bien claro, el libro de la Verdad, mejor conocido como la Sagrada Biblia.” “los mitos babilónicos, persas y griegos, proceden de la verdad establecida en la Biblia”
Es por ello que buscaré la confirmación a través de las ciencias y artes científicas, como: La filología, la arqueología, la historia, antropología, genética, literatura, paleontología, matemática,geología, astronomía, filosofía y todas las artes científicas que nos ayuden a confirmar la verdad que afirma la Palabra de Dios, La Sagrada Biblia, mi tesoro de los Tesoros.
La publicación de traducción de libros sobre estos temas, especialmente sobre el sanscrito, los vedas, el Ramayana, el Avesta y los mitos griegos, babilónicos, romanos, etc., los publicaré como lo he venido haciendo regularmente en las entradas de los blogs.
AVESTA, LA BIBLIA DE ZOROASTRO
Por el profesor A. V. W. Jackson
, Ph. D., Columbia College.
Hace poco más de un siglo, el mundo occidental, ya enriquecido por los tesoros de Oriente, recibió otro regalo: una contribución de Persia. Un nuevo texto descifrado se sumó a nuestra lista de libros sagrados de las naciones antiguas: el Avesta, o Zend-Avesta, la biblia y libro de oraciones de Zoroastro, el profeta del antiguo Irán. Esta obra de la antigüedad, que data de siglos antes de la era cristiana, aún constituye, junto con los escritos complementarios en pahlavi o persa medio, las escrituras de los parsis modernos en la India y de algunos grupos dispersos en Yezd y Kirman, los vestigios de la fe de Ormazd.
Nuestro primer conocimiento directo, o más bien, el descubrimiento práctico del Avesta, se lo debemos al entusiasta joven francés Anquetil du Perron.
La historia, un tanto romántica, de su empresa y su éxito es demasiado conocida como para contarla; baste decir que, en 1771, con su traducción de las escrituras zoroástricas, la primera en cualquier lengua europea (Le ZendAvesta, Onvrage de Zoroastre, 3 vols., París, 1771), abrió a los eruditos un nuevo campo de investigación, cuya rica cosecha apenas estamos empezando a recoger, y que está listo para ofrecer gavillas más completas y abundantes, especialmente al estudiante de nuestra propia Biblia.
Para el estudioso de la Biblia, el Avesta y la religión de Zoroastro presentan más de un punto de interés. Se puede afirmar con razón que, fuera de la luz de la gran revelación, los libros sagrados de ningún otro pueblo contienen una comprensión más clara de las ideas sobre el bien y el mal, una fe más firme en la importancia de la pureza del cuerpo y del alma, una concepción más ética del deber (considerando los primeros tiempos), o una creencia más verdadera, noble e ideal en la resurrección del cuerpo, la venida de un Salvador y las recompensas y castigos que aguardan al alma inmortal, que las que se encuentran en las escrituras del antiguo Irán, iluminadas por el espíritu del gran maestro Zoroastro.
Todo lo bueno de estos primeros libros // Examinad todo, retened lo bueno, Apóstol Pablo // se vuelve doblemente interesante a la luz de las alusiones bíblicas.
La ley de los medos y persas, «que no cambia» (Dan. 6:8-12), se ha convertido en un proverbio. Los medos mismos son mencionados varias veces en las Escrituras. En 2 Reyes se nos dice que, tras la destrucción de Samaria (722 a. C.), «el rey de Asiria puso cautivos a israelitas en ciertas ciudades de los medos» (2 Reyes 17:6; 18:11). En Esdras 6:2-5, es en Acmeta (Ecbatana), «el palacio en la provincia de los medos», donde se encontró el famoso decreto de Ciro. En Isaías, Daniel y Ester (p. ej., Ester 1:9 y ss., 10:2; 6:1), hay varias alusiones marcadas a los medos y persas. La acción del libro apócrifo de Tobías se desarrolla en Media, al igual que una parte de Judit, con sus alusiones a Rhages (Av. Ragha), la importante ciudad meda que desempeña un papel relevante en la historia de Zoroastro. El nombre Asmodeo, mencionado en el libro de Tobías, se comprendió por primera vez al descubrirse que no era otro que el nombre del temible demonio Aeshma Daeva («Demonio de la Furia») en el Avesta.
Asimismo, conviene recordar que fue Ciro, el antiguo rey persa, seguidor de la fe de Zoroastro, a quien Dios llamó su «ungido» (Isaías 45:1-3), su «pastor» (Isaías 44:28) y el «justo» (Isaías 41:2); y quien ordenó la reconstrucción del templo de Jerusalén y el regreso de los judíos del cautiverio a su ciudad (2 Crónicas 36:22-23; Esdras 1:1-7; 3:7:4:3): «Así dice el Señor a su ungido, a Ciro, a quien he sostenido de la mano derecha», etc.
De igual modo, fue Darío, adorador de Ormazd, quien favoreció la reconstrucción del templo y ordenó que se llevara a cabo el decreto de Ciro (Esdras 5:15-17; 6:1-12).
Por último, pero lo más importante para nosotros, fueron los Reyes Magos —verdaderos seguidores de la antigua fe de Persia, aquellos sabios de Oriente— quienes trajeron oro, incienso y mirra al niño en Belén (Mateo 2:1-2). 1 Y fue quizás en reconocimiento simbólico del amanecer de una nueva y bendita era, que aquellos adoradores de la luz misma se inclinaron ante la gloriosa majestad de la luz recién nacida del mundo.//Gloria a Dios!//
**Continuará**
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