*Creo personalmente que el conocimiento y la educación gratuita, debe ser un privilegio, y “enseñar es mi obligación social y moral”. **Todas las Publicaciones en este espacio son para enseñar y educar * a la humanidad, y en especial al pueblo hispanamericano.
*y no generan ningún centavo de ganancia al autor del blog*
mas que solo un agradecimiento al que sacrificó su vida en la cruz, por salvarme, y de esta forma yo experimento satisfacción espiritual de servir a mi prójimo.
EL DIARIO DE MAYKEN KARLZON
HISTORIAS DE LA INQUISICION EN ESPAÑA Y HOLANDA
LONDRES
1921
RELATOS DE MI MADRE DE LA INQUISICION EN ESPAÑA * C.J.L* 1-7
PREFACIO
Los días que se describen en las siguientes páginas fueron conmovedores y llenos de acontecimientos. Si bien Alemania fue, como sabemos, la cuna y el primer hogar de la REFORMA, destellos de luz evangélica se vislumbraron aquí y allá en medio de la oscuridad que durante cientos de años había cubierto casi toda Europa; y en España, algunos cuyos corazones habían sido preparados para recibir la Buena Nueva salieron valientemente como testigos de su Señor.
San Román fue el primero, aunque lejos de ser el último, del «noble ejército» de mártires españoles.
El SITIO DE LEYDEN es mucho más que una página interesante de la historia. Es un testimonio de la bondad y fidelidad de Dios. Los días que ustedes y yo, queridos jóvenes amigos, vivimos no son menos solemnes ni llenos de acontecimientos.
El esfuerzo del enemigo por doquier es arrebatarnos nuestras Biblias, no mediante amenazas de prisión o muerte, sino tratando de socavar nuestra fe en la Biblia como LA PALABRA DE DIOS.
Que el sencillo relato de lo que se ha sufrido por causa de la verdad en España y Holanda sea un aliento para que todos valoremos nuestras Biblias más que nunca, sabiendo que «TODA LA ESCRITURA ES INSPIRADA POR DIOS». C. J. L.
EL DIARIO DE MAYKEN KARLZON
CAPÍTULO I
HISTORIAS DE MI MADRE EN LA SOLEADA ESPAÑA.
1 de mayo de 1565. Hoy es mi cumpleaños, y cumplo doce años. Me parece muy agradable tener un cumpleaños con tantos regalos.
Mi querida madre me ha regalado una preciosa capucha nueva y un himnario, y Truyken, la fiel ama de llaves, que ha vivido tantos años en nuestra familia que fue la niñera de mi padre cuando solo tenía dos años, me compró una bolsa de costura con mi nombre, Mayken Karlzon, bordado en lana carmesí, un regalo muy útil. Porque, como ella dice, ya soy demasiado mayor para cuidar juguetes, y fue muy amable de su parte tomarse tantas molestias para darme alegría.
Pero creo que el regalo que más me gusta de todos es el que recibí de mi querido padre. Es un volumen grande y grueso, encuadernado en cuero marrón, y en letras doradas en su cubierta están las palabras: «Libro manuscrito».
No se parece a ningún libro que haya visto antes, pues debe escribirse antes de poder leerse, aunque supongo que esto es cierto para todos los libros, pero lo extraño que lo hace tan diferente de los demás libros es que debo escribirlo yo; mi padre así lo dice, y como siempre intento hacer lo que él quiere, por supuesto que lo intentaré.
Cuando le pregunté a mi padre: "¿Qué debo escribir?", respondió:
—"Historias verdaderas, Mayken; pero deben ser TODAS VERDADERAS. Que cada una sea una página de la historia. Algunas pertenecerán al pasado, otras al presente, pues Holanda aún puede contar a sus mártires por decenas, quizás por cientos, ya que al rey Felipe de España le importa poco que estos súbditos en los Países Bajos sean leales, amantes de la paz y trabajadores, siempre y cuando rechacen la autoridad del Papa y deseen la libertad de leer la palabra de Dios por sí mismos".
Así que debo empezar de inmediato. Creo que, además de las historias bíblicas, que nunca me cansaba de escuchar, las que más me interesan son las que mi madre me cuenta en la tranquilidad de los domingos por la noche, antes de encender las lámparas.
Algunas de estas historias son tristes, pues cuando me habla de los mártires españoles, que dieron su vida antes que negar a su Señor, su voz es muy baja y triste, y más de una vez he visto a la luz del fuego que tenía lágrimas en los ojos yo también sentí ganas de llorar, pero ella besó una lágrima que estaba a punto de caer, y dijo: «No llores, Mayken, al contrario, alégrate, como ellos se alegraron de que fueran considerados dignos de sufrir por el Señor al que amaban; sus sufrimientos terminaron pronto, pero su recompensa es eterna».
Ya no tendrán hambre ni sed más… porque el Cordero que está en medio de los tres los alimentará, _ y los guiará a fuentes vivas 4 Diario de Mayken Karlzon. de aguas; y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos.» (Ap. 7. 16, 17).
Todas las historias de las madres son tan interesantes que casi no sé cuál elegir, pero quizás su propio relato de algo que sucedió cuando era muy pequeña debería ir primero. Creo que su hogar debió ser muy feliz. Ella no era, como yo, hija única, sino que tenía hermanos y hermanas que la querían y jugaban con ella. Su padre, que habría sido mi abuelo, murió cuando ella era demasiado pequeña para recordar mucho de él, y después de su muerte, su madre llevó a sus hijos a vivir a la casa de su madre, quien, como ella misma, era viuda.
Su hogar estaba en Valladolid, un hermoso pueblo español. Pero, a pesar de que amaba profundamente a su madre y su hogar, pasaba semanas muy felices cada año en la casita de su antigua niñera, Annetta, quien se había casado con un viticultor llamado Ambrosio y vivía un poco más allá, en el campo.
Cuando estaba allí, le permitían correr por el jardín y dar de comer a las gallinas. Ayudaba o estorbaba a Ambrosio mientras podaba las vides y hacía muchas otras cosas que eran un deleite infalible para la niña de ciudad.
Una mañana, poco después del amanecer, la despertó la voz de Annetta que decía: «Despierta, pequeña, es la fiesta, y mi querida verá cosas maravillosas hoy. Llevará su mejor vestido, porque estarán allí los príncipes y los nobles, y los obispos, y los sacerdotes, y las grandes damas con sus vestidos de corte resplandecientes de joyas, y habrá música, y los niños del coro, con sus túnicas blancas, cantarán. ¡Ah, será un espectáculo precioso!»
Todos en la pequeña casa estaban listos enseguida, y mi madre, después de que Annetta la vistiera con más cuidado de lo habitual, la adornara con rosas blancas y le pusiera algunos adornos dorados que habían pertenecido a la bisabuela de Annetta, se sentó en un burro, que Ambrose guiaba con esmero. La plaza principal estaba abarrotada de gente, todos vestidos de gala; pero, saliendo de entre la multitud lo más rápido posible, se dirigieron a la casa de la hermana de Annetta, cuyas ventanas daban a la plaza.
No había mercado de frutas y verduras ese día en la plaza.
En el centro, se había erigido una plataforma sobre la que se alzaba una alta cruz verde; doce grandes velas de cera ardían a su alrededor, aunque su luz parecía pálida y tenue bajo el resplandor del sol que inundaba toda la escena. La cruz estaba custodiada por monjes vestidos con largas túnicas negras, mientras una guardia de soldados la rodeaba. Tras una breve espera, apareció la procesión. Primero caminaban los niños del coro, luego se portaba una gran cruz de plata, seguida de un gran número de monjes y sacerdotes; después venían el alcalde y los grandes hombres de la ciudad, seguidos por los nobles en sus hermosos caballos.
Pero justo detrás de la cruz caminaban varios hombres con vestimentas tan extrañas que al principio mi madre pensó que era para entretener a la gente; formaban parte del espectáculo. Historias de la soleada España. 7 Pero parecían serios, y era fácil ver que no lo disfrutaban, pues casi todos los señalaban, y entonces ella empezó a preguntarse qué significaba todo aquello.
Algunos llevaban cruces y vestían de negro, pero otros llevaban abrigos largos y holgados, pintados con lenguas rojas de fuego, con las puntas hacia abajo. Pero pronto se olvidó de mirar a las alegres damas, o a los elegantes caballos de los nobles; un hombre había captado tanto su atención, y de hecho todos parecían mirarlo, y a su alrededor oía susurros, como: «Míralo, sigue siendo obstinado. No se confesará con un sacerdote, ni siquiera besará la santa izquierda. Debe de ser un hombre malvado. El sacerdote dice que es pecado incluso rezar por estos hombres».
*Creo personalmente que el conocimiento y la educación gratuita, debe ser un privilegio, y “enseñar es mi obligación social y moral”. **Todas las Publicaciones en este espacio son para enseñar y educar * a la humanidad, y en especial al pueblo hispanamericano.
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mas que solo un agradecimiento al que sacrificó su vida en la cruz, por salvarme, y de esta forma yo experimento satisfacción espiritual de servir a mi prójimo.
EL DIARIO DE MAYKEN KARLZON
HISTORIAS DE LA INQUISICION EN ESPAÑA Y HOLANDA
LONDRES
1921
RELATOS DE MI MADRE - INQUISICION EN ESPAÑA * C.J.L* 7-10
Pero mi madre pensó que no parecía un hombre malvado. Llevaba el mismo vestido feo que los demás, con la diferencia de que, en su túnica amarilla, las llamas apuntaban hacia arriba, como siempre hacen las llamas auténticas. Le cubría la cabeza con un gorro alto de cartón, lleno de letras negras. 8 Diario de Mayken Karlzon.
No era un anciano, estaba segura de eso, y sin embargo caminaba con paso lento y tambaleante. Varios monjes, llamados "Frailes Negros", le hablaban con voces fuertes y airadas, como si quisieran obligarlo a hacer o decir algo. Pero primero intentó responderles, pero ellos no le escuchaban, así que guardó silencio.
Pero de vez en cuando alzaba la vista con una mirada tan serena y feliz, y sus labios se movían como en oración. Al cabo de un rato, San Román, pues ese era su nombre, fue colocado sobre una plataforma, justo enfrente de la cruz, y uno de los frailes golpeó un púlpito de madera, cubierto con un paño carmesí, y sonó como si estuviera reprendiendo a San Román. Cuando terminó, toda la compañía se arrodilló y repitió en latín el credo romano. Dije que toda la compañía, pero hubo un hombre que permaneció de pie, y ese era San Román. Esto pareció enfurecer aún más a los monjes.
Dos se acercaron a él y, sujetándolo con bastante brusquedad, intentaron obligarlo a arrodillarse Historias de la soleada España. 9 mientras un tercero le acercaba un crucifijo a la cara, queriendo que besara. Pero aunque San Román parecía enfermo y estaba muy pálido, no se arrodilló ni besó la crucifixión.
Entonces un murmullo airado surgió de la multitud, y ella oyó a alguien decir: «Debe de tener un espíritu maligno, ya que ni siquiera el potro de tortura logró hacerlo entrar en razón». ¿Qué podía significar todo aquello? Si San Román había sido un hombre muy malo, ¿por qué se habría enfrentado a él? ¿Había estado tan lleno de paz e incluso de alegría?
Había música hermosa, pero ella no la escuchó, pues sus ojos y sus pensamientos estaban fijos en San Román. ¿Qué le sucedería? Los soldados abrieron un paso entre la multitud, y después de todo, los hombres que vestían de forma tan extraña se habían arrodillado a los pies de un hombre alto y moreno, quien le dijeron que era el General de la En la investigación, San Román se quedó solo.
Entonces los frailes intentaron de nuevo que hiciera lo que querían, pero él seguía negándose; así que lo bajaron por las escaleras y lo colocaron sobre un asno, pues estaba demasiado débil. para caminar, y la gente gritó: «¡Fuera con él! 10 Mayken Karlzon•, Diario. No es digno de vivir». Dos frailes se llevaron al asno y la gente no lo vio más, ni a él ni a su jinete, pero la expresión de paz seguía en su pálido rostro.
Sábado, 22 de julio de 2023
EL MISTERIOSO SUEÑO DE RODHESIA KING BORNHOLT,
¿FANTASIA O REALIDAD?
MI HISTORIA DE LOS DÍAS SÁBADOS
Por el autor del blog- un huehueteco apasionado por la historia
Quien dedica esta historia
AL PADRE CELESTIAL, A MI SALVADOR JESUCRISTO Y SANTO ESPIRITU.
Escrita el día Sábado, Julio 22 del año del Señor de 2023
La protagonista de la historia del día de hoy Rodhesia King Bornholt, es una hermosa dama inglesa. Heredera de un titulo nobiliario. Su madre es la condesa alemana Krystabel Bornholt Gaedke. Sobre Rodhesia K. Bornolt el autor ha escrito varias "historias de los días sábados"
Fue un mes de Junio cuando Rodhesia K. Bornholt tuvo un sueño que la llevó a conocer uno de los actos más trascendentales concernientes a una antepasada suya.
Tres días después de cumplir sus veinticinco años de edad, al día de hoy tiene 37 años.es decir esta historia sucedió hace doce años, después de haber salido con sus dos mejores amigas para celebrarlo, regresó un tanto cansada por lo que esa noche durmió profundamente.
En sus sueños veíase muy feliz, vestida primero con un elegantísimo traje español, de allá por el siglo XVII, después su vestido se transformaba casi en harapos, sentíase muy angustiada , corriendo por un camino , sus perseguidores azuzaban a unos fieros mastines, y ella con palabras entrecortadas y temblorosas, Exclamaba: “ ¡Auxilio! , ¡ayudenme por el amor de Dios!”. Los perros furiosos la alcanzaron y empezaron a desgarrar sus vestidos, cuando apareció un ángel bello y fuerte, quien la tomaba de la mano, la condujo a una alta montaña, en ese instante, el fulgor de un rayo cruzo el firmamento, y después vino un trueno fuerte, derramando una intensa lluvia. El ángel la refugió debajo de un frondoso árbol de naranjo. Seguidamente tejió una corona de azahares y púsola sobre su cabellera. Descendieron a la orilla del mar, y allí le señalaba una nueva tierra, el ángel se alejo, diciendo: —No temas, princesa bella, volveré por ti—
En esos momentos Rodhesia despertó con el corazón palpitante de angustia.
Al desayuno del otro día, le contó a su madre el sueño que había tenido, y sobre todo que le llamaba la atención el verse vestida con un vestido español antiguo, además el detalle del ángel que la cobijaba de la lluvia debajo de un frondoso árbol de naranjo, y seguidamente la corona de azahares.
Su madre después de escucharla atentamente dijo:
—Al terminar tu desayuno ve a la sala de retratos de tus antepasados, observa atentamente las concernientes a las mujeres. Allí tendrás la primera pista que llevará a entender el significado de tu sueño. La segunda pista que te aclarará todo, la encontrarás en la biblioteca de tu finado padre. Busca en el cofrecito de color ámbar que está junto al violín de tu padre—
Más tarde la bella Rodesia , se encontraba en la galería de retratos, y allí encontró una pintura donde aparecía una bellísima mujer vestida con un traje de estilo español del siglo XVII. Al pie de la pintura aparecía la leyenda Marquesa Mariana Raphaela López del Castillo.
Sin esperar más Rodhesia fue a la biblioteca, y buscó el cofrecito de color ámbar junto al violín de su padre. Después de abrirlo, encontró unos papeles que tenían al principio por título y texto las siguientes palabras.
“Historia del amor entre Sir Samuel Ferguson y la Marquesa Mariana Raphaela López del Castillo
Siendo yo, capitán de una nave imperial de guerra de su majestad británica, fui comisionado para mllevar otros dos buques de guerra para escoltar diez naves que debían ir a traer mercaderías a un puerto situado en el mediterráneo español, es decir en Valencia, España.
Después de estar quince días fui invitado juntamente con mis oficiales principales a la mansión de la Condesa Cecilia López de Montalvan. Allí ella me contó que una sobrina suya, la Marquesa Mariana López del Castillo, había sido detenida el día anterior por funcionarios del Tribunal de la Inquisición, acusada de practicar la doctrina luterana. Ella temiendo lo peor, me rogaba si podía visitar a su sobrina en prisión para interceder por ella, o ver en qué medida podía yo auxiliarla.
Al otro día temprano, sin falta, busqué al gobernador, y con un pase especial, tuve acceso al lugar donde estaba la detenida. Un alguacil de la Inquisición me condujo a la celda, yo pedí que nos dejase solos.
Al entrar me encontré con una señorita de unos 25 años de edad, me sobresalté al ver su rostro impecable de belleza infinita. Su cabello largo caía sobre sus hombros, su mirada de ámbar y miel transparente. Sus cejas arqueadas y su boca de suaves líneas. Sus brazos de piel color blancos como la leche me fascinaron sobremanera y deseé que los mismos algún día fuesen míos y me prodigarán muchísismos abrazos, , contrastaban con aquellas paredes arruinadas y enmohecidas.
Ella me contó que era huérfana de padres, y que vivía al lado de sus tías. Por esa misma soledad había buscado el consuelo en la doctrina cristiana evangélica, hacían sus reuniones de forma secreta, pero congregantes secretos de esta fe, habían sido delatadas al tenebroso "Tribunal del Santo Oficio", también llamado "Tribunal de la Santa Inquisición", y que como su nombre indica es usadompara el oficio de descubrir y tortura aquellas personas españolas que desean buscar la verdadera doctrina del Evangelio d eNuestro Señor Jesucristo. y ahora ella, la señorita Mariana Rapahaela no sabía cuál sería su futuro.
Yo, que a mi edad de treinta siete años, y debido a mi profesión, no había tenido ocasión para amar de verdad a una mujer, al nada más entrar y ver a esta bella mujer, sentí una herida en mi corazón, que en ese momento no comprendía que era. Después lo supe con toda seguridad. Mi corazón había sido herido con la puñalada del verdadero amor. Una herida tan grande que ya no podía ser curada, sino solamente con el amor y la bondad que brotara del corazón de esta lindísima doncella.
La escuché en silencio, luego ella exclamó:
—,¡ayúdeme por el amor de Dios!”, Llevó un día aquí . y ya no quiero seguir en este lugar, pronto vendrán los interrogatorios y la tortura física y mental. Auxilieme—
Al salir yo le dije desde el fondo de mi corazón—No temas, princesa bella, volveré por ti—
Esa misma mañana regresé con el Gobernador, para que la detenida fuese transferida en prisión preventiva a una celda de un convento de monjas de la misma ciudad. Allí permanecería en custodia hasta iniciar su proceso inquisitorio.
Todo ese día, la noche entera y al día siguiente, no dejé de pensar ni un minuto en la doncella española, y como arte del destino, empecé a suspirar hondamente por ella, por volver a ver su rostro, por escuchar su voz, por ver el brillo de sus ojos. Quería esta por siempre a su lado y gozar de su dulce amistad. Repetía incansablemente dentro de mi , una y otra vez su nombre: Mariana , mi dulce Mariana, ¡ oh, cuanto te amo!,amada mía, flor mía, después de conocerte, mi vida sin tí. será demasado triste. mi paloma, ¡mi dulce tesoro de amor!, te amo, te amo.
Pagué unas buenas monedas de oro, a un informante del Tribunal de la Inquisición que tenía contacto con los altos funcionarios, y por medio de él me enteré que no importaba que argumentos de defensa y recursos, se presentasen a favor de la desdicha, la condena iba a ser: Confiscación de su hacienda familiar, Vituperio a la doncella, vestida de sanbenito ( pintada con horribles figuras) y luego muerte en la hoguera. Era la forma de dar a conocer a los futuros adeptos al luteranismo, que no se les tendría ninguna forma de piedad, además que en los próximos días se iba a arrestar a sus tías, doña Cecilia y doña Leonor.
En vista de la grave situación, inmediatamente convoqué a una reunión secreta a doña Cecilia y a doña Leonor López de Montalván. Esa noche les expuse el grave peligro para ellas dos y para la señorita Mariana Raphaela. Las tías muy preocupadas me preguntaron qué podía hacer por ellas. Por mi parte le dije, que la única salida para salvar la vida era huir para Inglaterra. Ellas estuvieron de acuerdo y luego me dí a pensar el plan de libertad para mi amada doncella prisionera.
Una de las tías fue a visitar a su sobrina al convento, y me informo después en qué lugar y celda estaba recluida Mariana Raphaela.
Como ya faltaban dos días para el regreso de las naves para Inglaterra, la noche posterior a esta reunión, pedí la colaboración de dos audaces marineros de mi flotilla, y comprando la voluntad de dos vigilantes de la inquisición con una gruesísima suma de monedas de oro. Logré que “miraran para otro lado”, cuando ayudamos a la hermosa doncella salvar la muralla del convento. Acto seguido nos dirigimos a las naves, donde en horas de la noche habían llegado doña Cecilia y doña Leonor.
Al nada más llegar a eso de las diez de la noche dí los preparativos a la flota de levar anclas, por lo que al salir el sol sobre la ciudad de Valencia, ya nuestra flota había salido totalmente de la esfera de influencia española, y navegábamos en dirección a nuestra querida “Albión”.
Posteriormente supe que el Gobernador, y las autoridades eclesiásticas del Tribunal de la Inquisición, decidieron mantener en secreto la huida de doña Mariana Raphaela y de sus dos tías.
Como yo gozaba de un periodo de descanso, y estaba total y profundamente enamorado de mi bella hispana, me dedique en cuerpo y alma a atenderla y a hacerle la corte. Tuve la dicha de que a los seis meses me diera el anhelado sí.
Para la boda, un mercader holandés que venía a Inglaterra, de paso por la ciudad de Valencia,la ciudad deorigen de mi bellísima y muy amada Mariana Raphaela. Este mercader, por encargo mío, trajo unos hermosos ramos de azahares de naranjo s, que fueron colocados en la hermosa cabellera castaño dorado de mi anhelada prometida.
Desde ese momento, y con singular satisfacción”salvaje y vehemente” dí en llamar a mi hermosa esposa como. “Mi bella castellana”, “MI tesoro de azahar de naranjos”, “Mi princesa”, “Mi flor bella”, “Mi tesoro”.
Luego la vida y mi “flor bella”, me regalaron tres bellos retoños de amor: un hijo y dos hermosas princesitas….Escribo estas líneas a la fecha del Sábado 22 de Julio del año de 1650”
Después de leer estos antiguos papeles, la bella Rodhesia entendió el significado de su sueño de la noche anterior, tomó su violín , e hizo vibrar las cuerdas emotivamente , tanto como su corazón lo estaba.
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