LA PALABRA DE VERDAD
POR F. BETTEX
TRADUCCIÓN AL INGLÉS
POR ANDREAS BARD
CONSEJO LITERARIO ALEMÁN
IOWA
1914
VERDAD * BETTEX *23-28
Dotada de vestigios de poder primigenio, una generación de gigantes habita la tierra. Esto también se relata universalmente en las mitologías del mundo. También lo es la historia de los ángeles que se mezclan con las bellas hijas de la tierra. Pero «Enoc caminó con Dios» (Génesis 5:22), lo que ilustra que en todo momento Dios eligió a sus testigos para protestar contra la creciente corrupción y, así, privar a los malvados de la excusa de la ignorancia.
Finalmente, la tormenta estalló. Aguas de arriba y de abajo inundaron la tierra, causando tal terror a la raza humana que, hasta el presente, incluso los pueblos paganos más remotos hablan de su furia.
Pregúntenle a China y Japón, a la antigua Grecia o a los indios de Norteamérica.
Coinciden en sus relatos del diluvio que cubrió las montañas de tal manera que solo una pareja humana escapó.
Algunos hablan de siete personas en una barca y de un pájaro que llevaba una rama de esperanza.
Ante este testimonio universal, ¡cuán absurdos son los intentos modernos de explicar el diluvio por un tifón en el golfo Pérsico!
Temiendo más catástrofes y una posible dispersión de la población, la humanidad decide erigir una torre central de fortaleza en algún lugar de las llanuras de Sinear, prototipando con este intento la tendencia moderna de concentración en grandes ciudades. Pero los propósitos de Jehová para la raza humana no pueden contrarrestarse.
Tras la destrucción de la Torre de Babel, los descendientes de Sem, Cam y Jafet se dispersaron por toda la tierra. Es interesante escuchar las historias de los negros que se refieren a este acontecimiento. Cuentan que un pánico general se apoderó de la gente tras la destrucción de la torre, de modo que, aterrorizados, pronunciaron palabras ininteligibles.
Los toltecas de México tienen una tradición sobre la pirámide de Cholula, construida por gigantes para escapar del diluvio. Pero Dios, al no aprobar el proyecto, destruyó tanto a los constructores como al edificio.
Los filólogos no pueden resolver el problema de la multiplicidad de idiomas, pero la Biblia sí. Y es psicológicamente razonable que la interferencia de Dios en los designios humanos causara confusión de mentes y lenguas.
Es notable que las vocales i, a, o y las consonantes n, k, s sean fácilmente rastreables incluso en los idiomas más rudimentarios, lo que apunta a la unidad original de la raza humana.
| Así, los hijos de Sem, Cam y Jafet se dispersaron por la tierra. Representan las tres grandes razas cuyos hogares serían África, Europa y Asia. Los más cultos de entre ellos produjeron civilizaciones, mientras que los más rudimentarios, sucumbiendo en las luchas contra sus hermanos superiores, buscaron refugio en los confines más remotos de la tierra. Allí vivieron como nómadas y bosquimanos, hundiéndose en el más profundo nivel de adoración fetichista.
Pero sin excepción, conservaron el recuerdo de la edad de oro, junto con un profundo dolor por sus pecados, que esperaban expiar ofreciendo sacrificios a la deidad ofendida.
Sobre la faz de la tierra no hay una sola nación o tribu que no tenga sus templos, sus altares y sus oraciones. Pero precisamente porque esta idea de Dios era la fortaleza del alma humana, Satanás la atacó con más vigor, pervirtiendo su misma bendición en maldición.
Esto fue señalado por Pablo cuando dijo: “Lo que los gentiles ofrecen, lo sacrifican a los demonios y no a Dios” (1 Corintios 10:20).
De entre todas las naciones, Dios elige a una para una preparación especial. Le dijo a Abraham: “Sal de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y en ti serán benditas todas las familias de la tierra”. (Génesis 12:1-3).
¡Deja todo y sé un extranjero y un vagabundo en la tierra! Era mucho pedir, pero no es más de lo que Dios exige de cada cristiano.
La gloria de Abraham fue su fe. Nada más puede el hombre ofrecer a su Creador. Abraham se fue a un país lejano, habitó en tiendas, se enriqueció, pero generosamente le dio las mejores tierras a Lot, su sobrino. Dios lo bendijo.
Lo convirtió en un prototipo del evangelio. Así debemos entender el sacrificio de Isaac en el monte Moriah
LA PALABRA DE VERDAD
POR F. BETTEX
TRADUCCIÓN AL INGLÉS
POR ANDREAS BARD
CONSEJO LITERARIO ALEMÁN
IOWA
1914
VERDAD * BETTEX *28-30
Prefiguró la historia del Gólgota. Pero, por otro lado, Abram era un hombre como nosotros, frágil y pecador. Mintió y practicó el fraude, al igual que otro discípulo escogido, San Pedro, negó a su Maestro al confiar en su propia fuerza en lugar de la de Dios.
El espíritu guerrero era fuerte en este patriarca primitivo. Con trescientos dieciocho hombres a caballo y camellos, venció al victorioso Quedorlaomer (Génesis 14). Al estilo de los beduinos modernos, descendientes de Ismael y Abraham. Oriente no cambia, y por eso reconocemos referencias bíblicas en los métodos de los árabes de nuestro tiempo.
Mencionamos particularmente la hospitalidad de Abraham y su adquisición de Macpela. Los antiguos patriarcas, sin duda, llevaban largas barbas blancas y túnicas de dos colores (Gén. 37:3), características aún de la aristocracia oriental.
Pero su verdadera gloria residía en su actitud de fe. Esta característica exaltaba incluso al astuto Jacob por encima de sus semejantes, de modo que Dios se dignó hablarle en sueños.
Cristo visitó a Abraham y partió el pan con él, tal como lo hizo dos mil años después con los discípulos de Emaús.
Hasta ese momento, Dios no había dado al mundo la ley y los profetas. Abraham murió cansado de la vida. Isaac, quien lo sucedió, fue un hombre pacífico y piadoso. Jacob fue menos digno. Pero él también creyó, y Dios estuvo con él en sus pruebas. Siendo un guerrero, Jacob dejó grandes posesiones a José.
Los hijos de Jacob crecieron en esta tierra agreste, olvidados de Dios, asesinos y sanguinarios en sus tendencias, dignos precursores de los beduinos y árabes de tiempos posteriores.
El libro del Génesis concluye con la hermosa historia de José.
¡Cuán sorprendentemente humano y conmovedor es su diagnóstico psicológico! ¡Observen la imagen del afligido padre en la escena del reconocimiento!
Observen cómo el frío y señorial príncipe de Egipto, vestido con ropajes reales, abordado solo a través de intérpretes impasibles, con pasos repentinos desde su trono y dirigiéndose a sus suplicantes en su lengua materna, se arroja a sus brazos exclamando: «Soy José, su hermano».
LA PALABRA DE VERDAD
POR F. BETTEX
TRADUCCIÓN AL INGLÉS DEL ALEMÁN
POR ANDREAS BARD
CONSEJO LITERARIO ALEMÁN
IOWA
1914
VERDAD * BETTEX *30-31
¿Quién fue el autor del Génesis? Según una venerable tradición, de la cual no tenemos motivos para dudar, podemos decir que, en virtud de una creencia planificada por Dios, prevaleciente entre el pueblo elegido, fue escrito por Moisés, sin duda el personaje más importante del Antiguo Testamento. También escribió Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.
Cristo se refiere a estos cinco libros como "las Escrituras de Moisés".
Podemos asumir que Moisés escribió el Génesis durante los cuarenta años que pasó con Jetro en Madián. No es probable que un hombre, formado en toda la sabiduría de Egipto, permaneciera intelectualmente inactivo durante tanto tiempo.
Los registros de la creación y del diluvio le llegaron como tradiciones de Noé y sus hijos, y la Biblia afirma que Noé vivió trescientos cincuenta años después del diluvio.
///****3) LA FE DE ABRAHAM,ENOC Y NOE
ES LA MIA
LA VERDADERA FE DE ABRAHAM ES LA MIA”**79**DOM 4 ENE 2026* 6.09 pm-7.39 pm = 1 hora con 30 minutos
LA VERDADERA FE DE ABRAHAM ES LA MIA
¿Cómo Abraham obtuvo su conocimiento, y su fe en Dios?
¿Surgió esta creencia de la nada, o ya estaba preestablecida?
Noé nació en el año 1056, después de Adán.
En el año 1656, después de la creación de Adán, sucede el diluvio.
Noé muere en el año 350 después del diluvio.
Noé vivió en total 950 años.
Abraham nace en el año 290, después del diluvio.
Abraham nace cuando Noé tenía 890 años de edad.
Como lógicamente Abraham, recién nacido no podía recibir enseñanza sobre Dios con Noé, digamos que pudo asimilar las enseñanzas bíblicas a partir de sus 6 años, o 7 en adelante. Es decir Abraham tuvo la oportunidad de escuchar de boca del Patriarca Noé, durante 50 años, mas de una vez, sobre la fundación del mundo, la creación de Adán, sobre Abel, sobre Caín, sobre los gigantes, etc.
¿Y de quien había obtenido Noé su conocimiento sobre Dios?
Matusalén nació en el año 969 antes del diluvio y murió justo 11 meses, o unos días antes del diluvio.
Dios estaba esperando solamente la muerte del último de los patriarcas justos, antes de traer el juicio sobre la tierra. Por qué no pensar que quizás un día antes, del diluvio murió Matusalen , o no sería exagerado pensar que el mismo día que Matusalén fue enterrado, a las pocas horas las cataratas del cielo se abrieron , y el grande abismo empezó a arrojar las grandes aguas.
Enoc nació en el año 622, después de Adán, y no murió, pues fue trasladado vivo al cielo en el año 987, es decir, 669 años antes del diluvio
Durante la vida de Enoc, nacieron: Set, Enós, Cainán, Mahalaleel, Jared, Enoc, Matusalén y Lamec.
Al momento del diluvio hacía años que Lamec había fallecido.
Ahora bien, Noé había recibido el conocimiento sobre Dios y sus estatutos de boca de Matusalén y de sus ancestros con quienes interactuó.
Matusalén nació en el año 969 antes del diluvio y murió justo 11 meses, o unos días antes del diluvio. El Patriarca Matusalén había nacido en el año 687 después de la creación de Adán.
Adán falleció a la edad de 930 años, por lo que interactuó 243 en la propia vida de Matusalén.
Si Matusalén, ya en edad de comprensión, de 7 a 10, empezó a recibir enseñanza de Adán, el primer hombre, tuvo por lo menos la oportunidad de escucharlo durante 233 años,
Tiempo suficiente para recibir plenamente “los misterios” sobre la creación del mundo, de la historia sobre Caín y Abel, y los mandamientos del Señor Jehová Eterno, entre ellos la promesa de un futuro salvador, el deber de presentar en ofrenda la decima parte del fruto del trabajo del hombre (el diezmo), y la forma correcta de levantar un altar de adoración al Creador, incluyendo el sacrifico de un cordero.
Vemos como el conocimiento y la enseñanza verdadera sobre el Creador Eterno, pasaron de boca de Adán a Matusalén, y de la boca de este, al corazón de Noé, y a su vez, fue el encargado de transmitirlo con su boca a Abraham.
Abraham instruyó a Isaac, este a Jacob, luego a sus 12 hijos, y de allí en adelante todos deberíamos saber sobre la historia bíblica.
Es esta forma pura de enseñanza que Dios transmitió directamente a Adán y patriarcas, con la revelación progresiva de los profetas, y la enseñanza directa de Jesucristo, más las epístolas de los apóstoles, con su correcta interpretación y practica, el verdadero conocimiento del gran “Yo soy”.
Por eso mismo, entre otras cosas, cuan contrario es el verdadero conocimiento del gran “Yo soy”. por ejemplo, el que dentro de la doctrina cristiana, hayan personas, que se postran delante de una imagen tallada en madera, o hecha de yeso, o de cualquier material, pensando que con eso agradan al Creador, cuando en realidad es una de las grandes ofensas y pecados que una persona pueda realizar en la adoración al Supremo Ser.
Pensemos, razonemos, reflexionemos, discurramos en esto. ¿Cuando el propio Creador mandó adorarlo, o permitir al hombre tallase sus propias imágenes, para supuestamente venerarlo o recordarlo?
Los originales Patriarcas, que habían recibido el verdadero conocimiento, Adán, Set, Enoc, Matusalén, Noé… ¿cuándo tallaron una imagen y se postraron delante de la propia creación de sus manos?, y si alguno de ellos lo hubiera hecho en alguna ocasión, ciertamente lo habría hecho en total rebeldía y oposición A Dios y su verdadero conocimiento y enseñanza.
La pregunta habría sido, 11Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó? ” Gen. 3.11
“Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:….No tendrás dioses ajenos delante de mí.”
La respuesta sin lugar a dudas, a ¿Quién te enseñó? habría sido :
”La serpiente me engaño”…me enseño”**///
LA PALABRA DE VERDAD
POR F. BETTEX
TRADUCCIÓN AL INGLÉS DEL ALEMÁN
POR ANDREAS BARD
CONSEJO LITERARIO ALEMÁN
IOWA
1914
LA VERDAD Y LA BIBLIA* BETTEX *31-35
Dado que Noé desapareció por completo del registro bíblico y de los registros de un antiguo mito chino que habla de Fohi, el hijo del arcoíris, quien sacrificó siete bestias, introdujo la agricultura y la viña, algunos han concluido que emigró hacia el este y sentó las bases del imperio chino. Interesante a este respecto es la cronología china relativa al diluvio y al mencionado Fohi, que coincide notablemente con el relato bíblico.
Sem vivió quinientos años después del diluvio y, por lo tanto, se convirtió en contemporáneo de Abraham e Isaac.
Según tradiciones persas muy explícitas, se convirtió en el fundador del imperio persa, al cual gobernó durante muchos años. According to very explicit Persian traditions he became the founder of the Persian empire which he governed for many years. Even today a statue, one hundred and thirty feet high, can be seen in Dschem- Bamain, commemorating the reign of Baal- Shem. Incluso hoy en día se puede ver una estatua de 49 metros de altura en Dschem-Bamain, que conmemora el reinado de Baal-Sem.
Cam y su posteridad emigraron hacia Etiopía y la costa norte de África.
Qué natural que los hijos de Noé conservaran el recuerdo de los grandes acontecimientos del pasado y los transmitieran a sus nietos, mientras que Dios mismo protegía esos registros contra errores y tergiversaciones. También sabemos que Moisés pasó dos veces cuarenta días en el monte Sinaí en la misma presencia de Dios. Para esta comunión celestial se preparó ayunando, sin comer pan ni beber agua.
¿No es probable que allí recibiera revelaciones como las que Dios le indicó en las ordenanzas del tabernáculo, prototipando los misterios más sagrados, y que recibiera en esa fuente de toda sabiduría información precisa sobre la creación y el origen del hombre?
Incluso podríamos considerar a Moisés el autor del Libro de Job. Imágenes egipcias como la descripción de las minas de zafiro en los montes del Sinaí (Job 28:1-11), cuyas ruinas existen hasta nuestros días; abismos montañosos por donde corren aguas caudalosas, para luego secarse de nuevo; las veloces canoas hechas de juncos que se usaban en el Mar Rojo; cocodrilos e hipopótamos; gacelas perdidas entre los riscos; águilas que se elevan; desiertos deshabitados; Todas estas descripciones parecen indicar que el escritor de Job vivió en la península del Sinaí. Allí Moisés pudo haberlo conocido y, tras escuchar su historia, la conservó para el registro bíblico. Cronológicamente, esta hipótesis no presentaría dificultades.
¡Qué maravillosa la carrera de Moisés! «Hay una divinidad que moldea nuestros fines, por mucho que los construyamos».
Recibiendo una educación real por los mismos enemigos de su propio pueblo, planeando una revuelta a su manera, Moisés es elegido como instrumento de la Providencia para desplegar el pergamino de la voluntad divina ante el Faraón y, finalmente, desmantelar las fuerzas de la tiranía egipcia.
El contexto local de las carreras de José y Moisés ha sido ampliamente confirmado por las investigaciones históricas de aquella época remota. La actitud del faraón hacia José, por ejemplo, la expresión egipcia “Ab En Perae” (Génesis 45:8), “Tebn”, que significa paja, “gasch”, que significa rastrojo, o más bien, juncos (Éxodo 5:7-12), y también el mandato del Señor: “Ve a ver al faraón por la mañana; he aquí que irá hacia el agua”, lo que nos recuerda el antiguo precepto religioso que ordenaba a los reyes egipcios bañarse cada mañana en el Nilo; todo esto ha sido verificado por el historiador (Éxodo 7:15).
Mediante una serie de milagros, Dios libera a su pueblo, destruye a sus enemigos, lo saca de Egipto y lo guía a través del desierto. Porque en la Providencia de Dios tenemos períodos de intervención milagrosa, así como períodos de silencio. No leemos de milagros durante los mil quinientos años que precedieron al diluvio ni durante el largo cautiverio de Israel.
De nuestra generación también podría decirse que «no pudo hacer allí maravillas debido a su incredulidad». Pero llegará el tiempo en que habrá grandes «señales» en el cielo y en la tierra (Mateo 25), cuando una era atea y desafiante confirmará la profecía de Jesús de que «los corazones de los hombres desfallecerán por el temor y la expectación ante las cosas que vendrán sobre la tierra».
No hay comentarios:
Publicar un comentario