EL ORIGEN DE LA CONSTRUCCIÓN
Y EL PLAGIO DE LOS PAGANOS DETECTADO
EN CINCO LIBROS
DE JOHN WOOD, ARQUITECTO
LONDRES
1741
CONSTRUCCIÓN Y EL PLAGIO DE LOS PAGANOS DETECTADO *WOOD*11-12
Ahora bien, dado que Vitruvio atribuye la vida de la construcción al azar, que bajo todas sus denominaciones era considerado por los antiguos como nada menos que el azar solo; y dado que su relato, de cualquier autor recopilado, concuerda con lo que contienen los escritos de Moisés y los escritores posteriores de las Sagradas Escrituras; y dado que los autores más eminentes de la historia antigua, en muchos casos, reconocen que el conocimiento que nuestros antepasados tuvieron primero en las artes y las ciencias les fue dado inmediatamente por el gobierno; cuyo propósito, en las siguientes hojas, no solo es sopesar y analizar el origen, el progreso y la perfección de la construcción, para así hacer un recuento de la misma en consonancia con la Sagrada Historia, la Confesión de los Antiguos, el curso de los grandes acontecimientos en todas partes del mundo y consigo misma; sino también, de vez en cuando, señalar el plagio de los paganos; y luego, señalar que la dignidad a la que la arquitectura fue elevada por la grandeza de los imperios egipcio, asirio, medo, babilónico, persa, griego y romano no era comparable con la grandeza con la que se la percibió por primera vez en las Sagradas Obras de los Judíos.
CAP. II
DEL SURGIMIENTO DE LA CONSTRUCCIÓN
El relato más cierto, claro y probable que se puede obtener del origen de la construcción parece provenir del Texto Sagrado, donde Moisés nos dice que ocurrió inmediatamente después del nacimiento de Enoc, pues tan pronto como la esposa de Caín le dio a luz a ese hijo, // No confundir con el otro Enoch, que fue llevado al cielo vivo// Caín, quien antes vivía libremente en la Tierra de Dios, eligió un lugar en esa tierra para la futura morada de él y su familia; y en señal de esta regulación de sus asuntos, no solo llamó a su hijo Enoc, que significa disciplinado y bien organizado; sino que (a) construyó una ciudad y la llamó por ese mismo nombre; hasta entonces, la historia de Moisés es completa en cuanto a las viviendas de la humanidad, aunque trata particularmente de su alimentación, su vestimenta y su estilo de vida.
Habiendo sido así comprobado por la Historia Sagrada el origen de la construcción, podemos fijar con certeza su inicio con el comienzo de la tercera generación del mundo, cuando solo había tres personajes masculinos en ella, en lugar de extraer conjeturas sobre su origen de los relatos inciertos de escritores profanos
Cuán inciertos son esos relatos, aunque recopilados por los más auténticos naturalistas e historiadores de la antigüedad, se desprenderá de lo que Diodoro Sículo (b) ha expuesto bajo este título: Los hombres, según los naturalistas e historiadores, que al principio llevaron un estilo de vida rudo y brutal, vagaban por los campos y se alimentaban de hierbas y del fruto natural de los árboles, estando aún despiertos, sin casas y sin conocer la vida del fuego. Aquellos hombres, al no tener idea de cómo almacenar sus alimentos, ni graneros ni graneros donde depositar los frutos de la tierra, muchos perecieron de hambre y frío en el invierno. Pero, habiendo sido enseñados con el paso del tiempo a proveerse a sí mismos, huyeron a cuevas en otoño y almacenaron los frutos adecuados para su nutrición y sustento. Posteriormente, poco a poco, adquiriendo los beneficios del fuego y otras comodidades, comenzaron a inventar muchas artes y cosas que eran aún más útiles y beneficiosas para la humanidad.
Sí, de la Historia Sagrada y Profana se desprende que la Humanidad no tenía un lugar artificial donde morar, propio de su naturaleza (c); como sí lo tienen las aves, y que su razón y conocimiento durante muchas épocas no se extendieron más allá de lo estrictamente necesario para permitirles proveerse a sí mismos de las necesidades comunes de la vida
Como las viviendas peculiares de los pueblos de Oriente en las primeras épocas del mundo recibieron el nombre de nidos, parece más que probable que Caín tomara la idea de construir de la maravillosa invención de la naturaleza en las obras de las aves, y que Enós le diera a su hijo el nombre de Caínan, representando al constructor de un nido, cuando copió las chozas de Caín para preservar el recuerdo de su construcción
Que los primeros constructores formaron sus casas imitando a las aves es atestiguado por muchos, y en particular por Demócrito, quien declara con mayor claridad que los hombres imitaron originalmente a las golondrinas y formaron sus propias casas para habitar, a semejanza de las suyas. Vitruvio lo sigue, y sus opiniones son confirmadas por Gelio, quien es aprobado por ultimo por Plinio en su relato de lo que dijo bajo este título, a saber, que Doxius, hijo de Gelo, diseñó las primeras casas hechas de tierra y arcilla, tomando su modelo de las mazmorras y las tramas de los vencejos y las golondrinas.*** (8) Lib. icc. 1. ¿Cómo podemos llamar al Principio que dirige a cada especie de ave a observar un plan particular en la estructura de su nido y dirige a todas las especies a trabajar según el mismo Modelo? No puede ser imitación; pues aunque se empolle un cuervo bajo una gallina y nunca se le permita tocar ninguna de las obras de su propia especie, la red que construye será la misma,, que todos los demás nidos de la misma especie. No puede ser Razón; pues si los animales estuvieran dotados de ella en un grado tan alto como el hombre, sus edificios serían tan diferentes como los nuestros, según las diferentes conveniencias que se propusieran. — Spectator, n.° 120. (4) Plin. y 7. c. 56***
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