LA ENSEÑANZA DE LA MARIPOSA Y LA FLOR
Eran las 11.40 de la mañana de este martes, 6 de Enero del año 2026, cuando subí a la terraza de mi casa.
Vi venir una pequeña mariposa de color blanco, que vino a posarse encima de una planta nacida por “casualidad” en la terraza.
Es una planta que yo no sembré. Es una vara delgada y flexible. Mide aproximadamente 1.75 de altura. En la parte de arriba a semejanza de un candelero, surgen unas 4 varitas de de unos 12 cts. De esas cuatro varitas nacen otras 15 diminutas que miden unos 5 cms. Y allí brotan unas florecitas de color amarillo.
La mariposa vino a posarse sobre una de las flores amarillas, y evidentemente comenzó a succionar el néctar que contiene la flor, luego voló hacia una segunda flor, y después a la tercera.
La escena fue muy significativa, conmovedora, inspiradora, y reveladora para mí.
Una mariposa que anda en busca de su alimento, y lo encuentra, en el lugar menos imaginado. No encuentra su alimento de ese momento, en un bosque, en una montaña, en un gran campo cultivado. Ni siquiera en un jardín de rosas, de margaritas, de flores cultivadas laboriosamente por mano de un agricultor, o jardinero.
Encuentra el néctar que sustenta su vida, en las pequeñas flores de una planta silvestre, “despreciada”, que nació por “casualidad”, traída su semilla indudablemente por el viento, y que necesitó tan solamente una pequeñísima y escasa porción de tierra sobre un rincón de una terraza, para brotar, y aferrarse a la vida. Una planta silvestre que no fue regada por mi mano, solamente por el agua de la lluvia. Sin embargo esto no fue excusa para elevarse, para buscar una altura, un propósito, para brindar 15 flores o más, para el cielo, nació para dar, no para pedir. Y he aquí, viene una mariposa a beber del néctar de sus flores. Había un propósito en la vida de esta planta. Alimentar y nutrir, entre otras cosas, a un ser alado, una mariposa que después elevó sus las y voló, voló hacia el cielo azul, libre, siguiendo su camino…
En ese momento recordé 3 cosas. (1) Una mariposa blanca, que debajo de sus alas tenía el número 88 en color rojo, que volaba en las afueras de la escuela, donde yo daba clases, en la montaña de un lugar alejado, precisamente en el año 1988. (2) Una pequeñita ave, que revoloteaba en tiempos del covid, en la acera, enfrente de una tienda , donde venden todavía, periquitas australianas, y había alimento regado en la acera. La pequeñita ave, volaba y se alimentaba de esos granos desperdigados en la acera. (3) Vino a mi mente, algo que tenía olvidado por completo, la historia que escribí un 6 de Enero del año 2021.
Miércoles, 6 de enero de 2021
MIRÉ TRES LINDAS PRINCESAS - 6 DE ENERO 2021
MIRÉ TRES LINDAS PRINCESAS -
Hoy 6 de Enero del año 2021 vi algo que no puedo dejar de escribir.
Salí de casa para hacer algunas compras. De regreso pasé por el parque central de Huehuetenango. En la siguiente calle cuando iba a cruzar al otro lado, vi que estaban tomadas de la mano 2 niñas y una joven. Por la prisa de cruzar no pensé mayor cosa. El primer pensamiento que vino a mi mente fue que eran tres hermanitas esperando a su mamá. En ese momento el semáforo de la esquina estaba en rojo para los autos, por lo que pasé y ese instante observé que el automovilista más cercano junto a una mujer acompañante, también miraban a las jovencitas. Al llegar a la acera opuesta volví a mirar a las personas que tanto llamaban mi atención y que trataré de describirlas. Eran 2 niñas de aproximadamente 3 a 4 años, es decir de la misma edad, parece ser que eran gemelas. Muy bonitas, de piel blanca, cabello largo. La persona que las acompañaba era una joven que podría tener una edad del rango de los 18 a los 21 años aproximadamente. Era muy parecida a las dos pequeñas. Piel Blanca, bonita cabello largo. Ahora viene lo “misterioso”. Las tres vestían vestidos vintage bordados al frente de la falda con 3 flores grandes. Los vestidos eran a la rodilla, de color celeste claro similar al cielo despejado. Las flores eran como margaritas de color amarillo. Parecían 3 princesas, 3 muñecas salidas directamente de las páginas de un antiguo libro de cuentos. Sin embargo la impresión que sentí cuando pasé a la acera contraria era que en realidad podría estar pasando por una necesidad económica y que por eso estaba la mayor (que bien podría ser la madre) acompañada de sus dos pequeñas para que la gente las socorriese con algo. Eran como las 5 de la tarde cuando pasé por esa calle, y durante media hora estuve con una inquietud, un desasosiego, una tristeza y una pena muy grande. Pensaba que si la madre estaba esperanzada en recibir alguna ayuda probablemente no habría recibido nada. Elevé una oración ferviente al Padre Eterno por estas tres mujercitas y a la vez me” consolé” pensando que si ellas hubiesen estando pidiendo ayuda, precisamente habrían tenido a los menos un cartel o una pancarta para que la gente supiese que ese era su fin. Algo que no concordaba con este sentir era que las tres mujercitas vestían ropa que daba la impresión era nueva. Se veían sus trajes muy limpios, muy relucientes, nuevos. y muy bonitos.de VERDAD SE MIRABAN PRECIOSÍSIMAS Y ENAMORABAN LAS TRES. Debemos ser cuidadosos y respetuosos con las demás personas. No olvidemos que muchas veces el iniciar un acto de bondad puede ser motivo de ofensa o de mala interpretación. Escribo esto porque no quiero dejar de recordarlo y todo esto me parece muy enigmático. Hoy es el dia de la tradición de los Reyes. La niñitas pequeñas podrían estar vestidas de idéntica forma por ser gemelitas. Pero la Jovencita mayor ¿por qué estaba vestida idénticamente a las pequeñas? A quién se le ocurre vestirse con un vestido infantil con flores. ¿Estaban celebrando algo? Debo decir que la vista en sí de las 3 era muy agradable al ojo. La escena en sí provocaba ternura. Estas son cosas que bien meditadas en nuestro corazón hacen que procuremos ser cada día mejores y a la siguiente vez interesarnos por el bien del prójimo.
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