CORNELIO EL CENTURIÓN,
POR FREDERICK ADOLPHUS KRUMMACHER, D.D.
TRADUCIDO DEL ALEMÁN. TEOLOGÍA ALEMANA, POR EL REVERENDO JOHN W. FERGUSON, A.M.
1840
CORNELIUS THE CENTURION* KRUMMACHER* 2-13
“Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la Compañia llamada la Italiana, hombre piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, que daba muchas limosnas al pueblo y oraba a Dios siempre. Hechos X. 1, 2.
Con estas sencillas palabras, el evangelista inicia la historia de las obras poderosas de Dios entre los gentiles; hasta entonces, su tema había sido el anuncio del evangelio únicamente a judíos y samaritanos; pero aquí describe la morada y el rango, la persona y el carácter del hombre en quien se manifestarían la misericordia y la verdad del Señor.
"Había un hombre en Cesarea"— Cesarea, o, en otras palabras, la ciudad de Cesarea, era una ciudad de considerable importancia, a orillas del mar Mediterráneo, que Herodes había embellecido considerablemente, y aunque anteriormente había tenido otro nombre, la llamó Cesarea en honor al emperador romano. En la actualidad era la capital de Judea y la provincia adyacente de Siria, así como la residencia del gobernador romano.
Aquí se estacionaba una guarnición, compuesta en parte por sirios nativos y en parte por tropas italianas o romanas.
Cornelio era capitán de una compañía italiana, un hombre notable por ser el primero entre los gentiles que, por la predicación del Apóstol, fue inducido a creer en el nombre de Jesús y a hacer una profesión abierta del evangelio.
Cornelio es, además, el primero mencionado entre aquellos "que estaban lejos, pero a quienes se les prometió que Dios llamaría", Hechos ii. 39; y también el primero entre los millones de gentiles que serían convertidos de las tinieblas a la luz, y del poder de Satanás a Dios.
Pero nos concierne más directamente, al ser nuestro Abraham del Nuevo Testamento; pues en él comenzó la obra de misericordia de Dios, mediante la cual nuestros antepasados gentiles fueron admitidos en el rebaño del Gran Pastor.
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