EL SALMO DEL PASTOR
Y MIRANDO MÁS ALLÁ
POR WILLIAM EVANS, PH.D., D.D.
ESCRITOR Y MAESTRO DE LA BIBLIA
VOLVIENDO A LA BIBLIA
1921
EL SALMO DEL PASTOR *EVANS* 10-12
A Lutero le gustaba comparar este Salmo con el ruiseñor, pequeño entre las aves y de plumaje sencillo, pero con qué emocionante melodía derrama sus hermosas notas.
¡En cuántas mazmorras llenas de penumbra y duda este pequeño Salmo ha cantado su mensaje de esperanza y fe!
¡En cuántos corazones, heridos y destrozados por el dolor, ha traído su himno de consuelo y sanación!
¡Cuántas celdas oscuras ha iluminado y alegrado!
¡En cuántas habitaciones de enfermos ha traído su ministerio de consuelo y apoyo! ¡Cuántas veces, en la hora del dolor, ha traído una fe sustentadora y ha cantado su canción de eterna dicha en el valle de sombra de muerte!
+///*¿Nos aterra acaso la perspectiva de la muerte? Pues leamos despacio y reflexivamente el Salmo 22, sin duda uno de los pasajes más bellos y confortantes de la literatura universal. Hace poco visitaba yo un hospital militar en,Vietnam. Vi allí un joven que había perdido ambos brazos y ambas piernas. En su cara se reflejaban el terror y la desesperación. ¿Cómo consolar a un joven en tal estado? Traté de decirle que Dios lo amaba, que le tenía reservada alguna misión en la vida y que lo sostendría en todos los trances que el porvenir le deparase. Pero la mirada de sus ojos no se dulcificó hasta que empecé a leerle el Salmo 22. Y al recitarle: "Aunque ande yo por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú estás conmigo", la desesperación huyó de su mirada, iluminó su rostro un claro rayo de esperanza. Cuando me apartaba de su cabecera, sus labios repetían queda pero resueltamente: "Ningún mal temeré". LO QUE ME DICE LA BIBLIA - POR BILLY GRAHAM SELECCIONES DEL READER'S DIGEST Agosto DE 1969 ///*+
Ha apaciguado más penas que todas las filosofías del mundo.
Y estoy persuadido de que este pequeño pájaro salmista seguirá cantando su canción de consuelo y alegría a tus hijos, a mis hijos y a los hijos de nuestros hijos, y no cesará su salmodia de amor hasta que el último peregrino cansado haya puesto sus últimos pasos de ascenso en el umbral de la casa del Padre para no salir más.
Entonces, creo, este pequeño pájaro plegará sus doradas alas y se refugiará en el seno de Dios, de donde vino.
Se ha dicho con razón que este Salmo es la imagen más perfecta de felicidad que jamás se ha creado o se puede crear, dibujada para representar ese estado mental por el que todos suspiran por igual, y cuya falta hace que la vida sea un fracaso para la mayoría. Representa eso, el cielo que está en todas partes, si pudiéramos interpretarlo, y sin embargo, casi en ninguna parte porque no muchos lo hacemos.
Aplicación inusual
¡Qué familiar es este Salmo para el mundo! Vayan adonde quieran; pregunten en cada nación, lengua y tribu bajo el cielo donde se conoce la Biblia, y encontrarán este Salmo entre las primeras escrituras aprendidas y balbuceadas por el niño pequeño en el regazo de su madre, y el último fragmento de la Escritura inspirada pronunciado en su último aliento por el santo patriarca.
Este Salmo es tan universal, dice alguien, porque es tan individual; es tan individual porque es tan universal. Al leerlo, somos conscientes no solo de que estamos escuchando la experiencia de un santo del Antiguo Testamento, sino también de que una voz nos habla a través de los siglos pasados, hablándonos en nuestro propio idioma, relatando nuestra propia experiencia, exhalando nuestras propias esperanzas.
La autoría davídica de este Salmo ha sido cuestionada. Creemos firmemente que David es el escritor; Y sin embargo, al leer el Salmo, uno siente que es tan personal, tan fiel a su propia experiencia, que podría afirmar haberlo escrito él mismo. Podría parecer que, aunque las promesas y las cosas preciosas que se exponen en este Salmo están fuera de nuestro alcance; no tenemos nada con qué sacar, y el pozo es profundo, pero «alguien con pasiones similares a las nuestras ha pasado por allí antes y ha dejado una copa para que la bajemos, con su nombre e historia escritos en el borde, y podemos bajar esa copa al pozo y beber de las aguas profundas y refrescantes»
La ubicación del Salmo
¿Has notado dónde se encuentra este Salmo? Se encuentra entre el Salmo Vigésimo Segundo y el Salmo Vigésimo Cuarto. Una afirmación muy simple, pero ¡qué profunda y maravillosa lección se esconde en ella!
El Salmo Vigésimo Segundo. ¿Qué es? Es “El Salmo de la Cruz”. Comienza con las palabras pronunciadas por Cristo en la cruz: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”, preguntó. Termina con la exclamación de la cruz: “Él lo ha hecho”, o, como podría traducirse, “Consumado es”. El Salmo Vigésimo Segundo, entonces, es el Salmo del Monte Calvario, el Salmo de la cruz. ¿Qué es el Salmo Vigésimo Cuarto? Es el Salmo del Monte Sión, una imagen del Rey entrando en lo suyo.
Qué hermoso es el texto: “Alzad, oh puertas, vuestras cabezas; y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de la gloria. ¿Quién es este Rey de la gloria? El Señor de los ejércitos, él es el Rey de la gloria”. El Salmo Vigésimo Cuarto, entonces, es el Salmo del Reino de Gloria venidero.
Ahí tienen los dos montes: el Monte Calvario y el Monte Sión.
¿Qué es lo que yace entre dos montes?
Un valle con su verde hierba, sus aguas tranquilas, sus flores primaverales, con pastor y ovejas pastando.
Aquí, entonces, está la lección que aprendemos de la ubicación del Salmo: es dado para consolar, ayudar, inspirar y animar al pueblo de Dios durante este período de prueba de nuestras vidas, entre la cruz y la corona.
No hay comentarios:
Publicar un comentario