GABINETE BÍBLICO; BIBLIOTECA HERMENÉUTICA, EXEGÉTICA Y FILOLÓGICA
VOL. XXVIL KOSENMULLER SOBRE LA MINERALOGÍA Y LA BOTÁNICA DE LA BIBLIA
EDINBURGH
1840.
LA MINERALOGÍA Y BOTÁNICA DE LA BIBLIA E. F. C. ROSENMULLER, D. D. TRADUCCIÓN DEL ALEMÁN, CON NOTAS ADICIONALES T. G. REPP Y EL REVERENDO N. MORREN
LA MINERALOGÍA Y BOTÁNICA DE LA BIBLIA* ROSENMÜLLER* i-vii
NOTA PRELIMINAR DE UNO DE LOS TRADUCTORES.
La traducción del presente volumen, iniciada por el Sr. Repp, se obtuvo de la imprenta hasta la página doscientos veinticuatro, pero quedó inconclusa debido a su partida de Escocia.
A petición del editor, me comprometí a completar el volumen y, por lo tanto, soy responsable de todo lo que sigue desde la página 225 hasta el final.
El original forma parte de la Biblische Naturgeschichte de Rosenmüller, la primera mitad del cuarto volumen de su Handbuch der Biblischen Alterthumskunde, obra de la cual una parte ya ha aparecido en el Biblical Cabinet, bajo el título de Geografía Bíblica de Asia Central. Como todos los escritos del autor, se encontrará que contiene rastros manifiestos de investigación erudita y juicio perspicaz. Sin embargo, conviene advertir al estudiante más joven sobre la gran oscuridad en la que se encuentran muchos de los puntos aquí discutidos, y sobre la consiguiente incertidumbre de los resultados. Quizás ninguna rama de la filología sagrada presente mayores dificultades que la Historia Natural de las Escrituras.
El término hebreo ----, que designa no pocas producciones de la naturaleza, pertenece a la clase del ---, y aparece solo una vez; y cuando las lenguas afines, las versiones antiguas, los comentarios judíos y otras ayudas exegéticas nos fallan por completo o nos dejan perplejos por sus contradicciones, nos vemos obligados a conjeturas remotas, basadas en el supuesto significado de la raíz o en lo que se considera adecuado al contexto. En muchos casos, aunque la descripción genérica de un mineral o una planta se haya determinado con bastante precisión, la especie en particular puede permanecer desconocida, ya sea por falta de datos suficientes o porque el escritor original no pretendía una especificación más detallada que la de una tribu o familia.
Así pues, en cuanto a la "Zarza Ardiente" de Moisés, se puede admitir que seneh con toda probabilidad, denota algún arbusto espinoso; pero que se trate del Rubus Santus es una suposición gratuita, sin respaldo alguno, pues, de hecho, el caso no admite ninguna. Ahora bien, si esto es cierto incluso para los productos autóctonos de Palestina y la región adyacente, aún más difícil debe ser la identificación precisa de aquellos objetos de historia natural que fueron traídos a Judea como artículos de comercio, o que allí solo se conocían por su nombre. PREFACIO. VII
Si aún existe duda sobre qué especies particulares de árboles producen la casia y la canela de comercio (e incluso cuál es la verdadera planta de ruibarbo del dispensario), es vano esperar que el kelziath y el hinnamon de los hebreos se identifiquen con mayor certeza.
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